lunes, 25 de septiembre de 2017

Roland Barthes por Roland Barthes, Roland Barthes (libro)

Roland Barthes por Roland Barthes, de Roland Barthes (viva la repetición). 186 páginas. Año de publicación: 1975.

Otra autobiografía más rara que la anterior y de la que tendrá reseña corta y dispersa. Barthes es un personaje con el que he tenido muchos contactos parciales. Quiero decir, he leído muchos fragmentos de obras suyas, me han mencionado la muerte del autor muchas veces, y parece que en el ámbito de la teoría/crítica literaria está por todos lados y no hay manera de escapar de su influencia. O esa es la impresión que tengo ya que de verdad que este buen hombre está en todas partes, habló de temas demasiado diversos y sinceramente tengo mucha curiosidad por leer alguno de sus libros (mitologías, especialmente me llama muy bestia la atención), pero pocas ganas ya que estoy muy vaga últimamente. La cuestión es que este libro en concreto del que os quiero hablar es una autobiografía que podría ser casi cualquier cosa, leerla en inglés no ha ayudado mucho a que entendiera demasiado ya que el libro es bastante complejo de vez en cuando y nos encontramos con una serie de fragmentos que pueden hablar sobre cualquier cosa. Como experiencia es interesante, no os digo que no y como todo en la vida hay algún momento interesante en los fragmentos, pero sin duda si deseáis saber de la vida de este señor no es vuestro libro, o al menos si por vida entendéis la secuencia de eventos explicada cronológicamente y los eventos deben tener algún tipo de relevancia, ya que precisamente el libro de eso, de pensar acerca de cómo se crea el yo mediante la escritura, problemas del lenguaje típicos de occidente en el siglo XX y reflexiones sobre cuestiones lingüísticas que probablemente te pierdas en el intento de leerlas. O eso creo recordar, ya que, de nuevo, tengo un recuerdo muy difuso de este libro y no ayuda mucho el idioma o el momento en el que lo leí así que me encantaría dejarlo aquí pero creo que debería esforzarse un poco más.

Como os decía el libro está escrito en fragmentos, de nuevo, no recuerdo si estaban numerados o no, si recuerdo que estaban espaciados, y también recuerdo las fotografías. La cuestión de las fotografías de la infancia tienen su relevancia en la construcción de este yo por palabras ya que son una especie de solución a la infancia como período no del todo "escrito" o "lingüístico" o algo así si no recuerdo mal y no deja de parecerme curioso. Por otra parte los fragmentos en general pueden ir de cualquier cosa pero creo recordar que había mucha insistencia en volver sobre la escritura misma que al fin y al cabo es el tema preferido de la literatura y vaya, da igual, no volvemos sobre esto porque es la excusa perfecta para no decir nada, volver a la revolución francesa por enésima vez y Flaubert, y a Mallarme y... en fin, incluso yo me aburro de escribir estas cosas así que no valdrá la pena, que para decir cosas que sé a medias mejor no escribo, la cuestión es que, como os decía, de los fragmentos no recuerdo absolutamente nada (o muy poco) excepto uno que me impactó brutalmente sin que tenga ningún tipo de relevancia y probablemente sea una de las cosas más banales. Y permitidme que os deje con la intriga ridícula de sobre qué iba el fragmento para irme por la tangente de forma completamente innecesaria y hablar sobre cómo me fascina el tema de cómo la gente recuerda los libros y como a veces, si nos basamos sólo en el recuerdo o en lo que nos ha parecido relevante parece que leemos libros diferentes y ahora vendría la justificación/idea de porque escribo en este blog reseñas, pero sinceramente, como os decía antes, incluso yo me canso de mí misma dándome motivos de porque narices escribo reseñas en un blog si constantemente pienso que no debería hacerlo, que no tengo nada que decir sobre lo que reseño (o al menos nada interesante) y que una parte de mí a veces piensa que mejor que nadie leyera esto y la otra publica entradas... En fin, la gran chorrada qué es la vida, supongo. Lo que os decía, el fragmento que me hizo empatizar muchísimo, me hizo mucha gracia y que sea probablemente el único que recuerdo del libro es uno que habla sobre el piano y la forma de poner los dedos. O dios mío si alguien aquí ha tocado el piano o cualquier instrumento que no sea la flauta dulce en la escuela (aunque también aplica) sabe la puñetera tortura que es la manera en la que te hacen colocar los dedos. Quiero decir, estoy segura de que habrá mucha gente que no haya tenido este problema pero como alguien que odia que le restrinjan su libertad (no, es coña) en mis intentos de tocar algún instrumento siempre he odiado que te obliguen a colocar los dedos, no había manera de recordar ciertas secuencias y simplemente me sentía del todo incompatible con la obligación de utilizar cierto dedo en cierta tecla. Y sí, llegó un momento que entendí que ciertas partituras eran mucho más fáciles si te ponían cierto movimiento de dedos programado, incluso recuerdo haber practicado cierto movimiento no habitual para mí, pero sigo sintiendo (después de varios años sin tocar nada) cierta frustración en relación a la obligación de poner ciertos dedos para tocar ciertas notas. La cuestión es que todo esto lo comparte en cierto modo Barthes o al menos tiene el maravilloso momento en el que dice que él nunca podría ser un profesional del piano porque no le gustaba el momento en que sus dedos actuaban de forma mecánica y dejaban de elegir en cada momento donde se posicionaban libremente. Y sinceramente, la manera en la que lo decía me parece un maravilloso intento de excusa a la hora de tocar un instrumento así que ya sabéis, leed el libro. No, es broma y además aprovechaba para reflexionar sobre cierta manera de actuar sin pensar si no recuerdo mal, pero que empezara con algo que sentía tan cercano me hizo mucha gracia.

Resumiendo, no ha estado mal leerlo, tampoco me ha emocionado mucho. Está bien, es curioso, entiendo porque puede ser importante pero sea por el idioma, sea por mi estado de ánimo o simplemente porque aunque es un experimento interesante tanto de leer como de pensar a su alrededor no creo que este tipo de cosas me puedan llegar del todo, al menos ahora mismo, no me ha convencido del todo. No sé, me da la sensación de que no me importa leerlas, encuentro que tienen cosas interesantes y se me van demasiado rápido de la cabeza y me siento muy imbécil por mi falta de memoria. Nada más.

Hasta aquí mi aburrimiento.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Los hechos, Philip Roth (libro)

Los Hechos, Philph Roth (256 páginas). Año de publicación: 1988.

Si no os ha quedado claro o no habéis leído las dos reseñas anteriores, lo cierto es que todo lo que sea no ficción no me suele atraer, por no decir que me repele bastante, ya que tengo cierto prejuicio que demasiadas veces la justificación de basarse en la realidad y por lo tanto de ser "verdad" valga para hacer cualquier cosa a nivel narrativo y por aburrirme mortalmente. Quiero decir, a mí la "verdad" normalmente no me aporta mucho cuando quiero leer obras así que la biografía o la autobiografía era un género que casi había ignorado completamente por mis prejuicios (a no ser que consideres Los ensayos de Montaigne una biografía, hay gente que sí los considera y la verdad es que aunque no recomiendo leerlos enteros y seguidos como hice yo, que me sentí muy masoquista, lo cierto es que a momentos son interesantes, aunque ya tenéis una reseña de mi experiencia lectora y esta reseña no va de eso así que me callo). En este sentido, os diré que no he leído esto por voluntad propia y que con esta obra y las dos que os reseñaré próximamente tendréis la sensación de repetición en las reseñas. Pero vaya, ya me vuelvo ir de tema. La cuestión es que lo cierto es que hay autobiografías con aspiraciones literarias, que esta es una de ellas, que dialoga con el pacto de ficcionalidad y el problema de las autobiografías como género y que la verdad es que sin ser algo que me haya impresionado mucho (de hecho no he simpatizado mucho con el protagonista, por no decir nada, y la relación tóxica que mantiene con una pareja tiene tela...) creo que no ha estado mal y me ha dejado con bastante curiosidad por leer algo más del autor (acepto sugerencias, me llama la atención Pastoral americana, pero lo más probable es que tarde años en leerla, la vida no me deja tiempo...).
Como mi memoria no da para mucho vamos a decir evidencias. Recuerdo que el libro se estructura en dos cartas, una al principio y al final, que rodean lo que es la autobiografía en sí. Precisamente este marco es lo que hace que te cuestiones que es una autobiografía y porque algunas obras las leemos como tal y en que cambia esto nuestra percepción de la obra. Básicamente, esto se hace de forma bastante explícita en las dos cartas pero lo que quizás no es tan evidente para los que como yo comiencen a leer este autor por este libro (que hay que decir que es extraño y ya os digo que hacía tiempo que el nombre del autor me atraía pero ni conocía este libro) el personaje al que dirige la carta Philip Roth es uno que ha creado él mismo y protagonista de varios libros. En este sentido el juego metaliterario tiene bastante más sentido sabiendo quién es el personaje y supongo que hará más gracia a quienes hayan leído alguna novela donde aparezca el personaje. En relación con todo esto también está la cuestión de los hechos que da título a la obra y que suena tan irónico precisamente por eso, por cómo estas cartas se dirigen a un personaje ficticio. En cualquier caso es un recurso interesante, a mí me hace bastante gracia lo de los hechos y como la primera carta dice que sólo explicará esto para terminar desmintiéndolo en la última y yo que sé que a la que veo un juego metaliterario se me escapa la risa idiota, qué quieres que os diga.

En cualquier caso aunque en parte parece que el centro de la obra esté precisamente en su periferia (inicio y final tan significativos) lo cierto es que la historia que cuenta tiene su interés. Como os decía antes recuerdo que en parte odiaba bastante al protagonista y no me caía muy simpático pero se me hacía bastante amena de leer ya que es una prosa bastante accesible. Mi odio, si os digo la verdad, ahora mismo no tengo ni idea de donde encontraba su origen, creo recordar que el personaje (persona, autor, lo que prefiráis) se me hacía un poco repelente en su manera de ver la vida, en todo el aspecto intelectual el chico no paraba de brillar y ser genial y yo no sé porque (será la envidia que es muy mala) pero me encanta leer sobre perdedores y no conecto con alguien que académicamente es tan brillante, la verdad. Ahora bien, con respecto al resto tiene una vida, a momentos, completamente desastrosa, es una lástima que no recuerde detalles, pero sé que el retrato de la relación sentimental que tiene con una mujer y cómo va degenerando en algo no muy bueno para la salud no deja de ser interesante, desde una perspectiva morbosa, supongo. La cuestión es que recuerdo que la manera en la que el personaje aguanta demasiado en esta relación puede que tampoco ayudara mucho a que mi impresión de él fuera muy positiva. A todo esto supongo que también hay que añadirle las reflexiones respecto al prototipo de mujer con la que esperaba/quería tener una relación que ahora mismo tampoco recuerdo muy bien por dónde iba pero era curiosa la manera en la que trata como casi buscaba una representación de cierto estereotipo o idea en sus relaciones sentimentales. Y vaya, también está toda la cuestión judía que recuerdo que era central en la obra y poco más. Ya sabéis, no le podéis pedir mucho a mi memoria que leí el libro hace más de tres meses. Y sí, el retraso de reseñas que llevo no es muy normal pero la buena noticia es que este verano he estado poniéndome al día y cuando publique esto es probable que ya vaya al día así que esperamos que sea así y el mundo será un lugar mejor, al menos para mi persona... En fin, dejadme que ya deliro.

Como está siendo la costumbre últimamente las reseñas de obras literarias se me quedan cortas. Lo cierto es que tengo varias teorías para esto pero no creo que os importen mucho, obviamente hay que decir que las reseñas que estoy haciendo al día ahora son bastante más largas que estas que llevo con retraso pero la cuestión aquí es que con este tipo de libro (y más estos últimos que no están dentro del terreno de la ficción, o al menos no del todo) lo cierto es que me cuesta bastante reseñarlos. En este sentido, no os voy a negar que a pesar de que esto sea una autobiografía yo no he podido evitar leerlo como una novela. Precisamente por todos los problemas que tengo con la categoría extraña y que parece un cajón de sastre que es la no-ficción (pero vaya, también pasa lo mismo con el término ficción...), pero vaya esta obra invita a que la leas de esta manera por las cartas que funcionan de prólogo/epílogo así que supongo que no es tan horrible o sacrílego como hacerlo como quizás si lo sería con otro tipo de obras. En fin, ya se me va la reseña por donde no toca, la cuestión es que aunque no fue una mala lectura, me pareció curiosa y creo que se me hizo bastante amena de leer (aunque también creo recordar que iba postergando su lectura y tampoco me invitaba demasiado a leer porque creo que me duró bastante no siendo demasiado larga...) tampoco es algo que me haya impactado mucho. En cualquier caso si estáis interesados en el género de la autobiografía es probable que os haga gracia precisamente por como poner de relieve algunos de los problemas o al menos cuestiones que implica su existencia. Y como decía antes, si alguien por ahí ha leído a Roth y quiere recomendar algo yo encanta de leer vuestras sugerencias.

Hasta aquí mi aburrimiento.

martes, 19 de septiembre de 2017

Viviré con su nombre, morirá con el mío, Jorge Semprún (libro)

Viviré con su nombre, morirá con el mío, Jorge Semprún (288 páginas) Año de publicación: 2001.

Esta reseña va en relación a la anterior, no sé muy bien que deciros al respecto, no sé si sería necesario que os hiciera reseña, seguimos con campos de concentración y con poca memoria por mi parte de lo que leí así que sí, supongo que esto hará que la reseña será corta y poco sustancial. Cabe decir también que recuerdo mucho este libro en relación al anterior por lo que, lo que decía, mis recuerdos están muy dispersos y además mezclados. La cuestión es que es un contraste muy bestia tras leer a Primo Levi con toda la solemnidad y desesperación con la que narra su vivencia y leer esto, que también es un campo de concentración y no es una experiencia fácil pero con una prosa que tiene humor, reflexión literaria y que, en general es tan diferente, choca bastante. Es cierto que la comparación no es del todo justa ya que la experiencia en el campo de concentración no es muy comparable, aunque por otro lado debo reconocer que esta obra quizá por el estilo que no pretende ser tan solemne me llegó bastante más y me dio muchas ganas de seguir leyendo al autor. Aunque yo tengo un problema con las cosas que se basan en hechos reales y que algún día me gustaría entender porque les tengo cierta aversión muy poco natural.

En fin, la cuestión es que el estilo de esta novela me permitió que la disfruta bastante ya que se me hizo una lectura muy rápida (cabe decir que tampoco es muy larga) y la manera en la que en todo momento avanza de forma muy fluida pero sabe controlar tiempos muy diferentes en la narración es bastante interesante. En este sentido creo que hacía explícita la manera en que los recuerdos son fragmentarios o muy parciales y el libro funcionaba a base de recurrencias. De nuevo, tengo esta idea en la cabeza y podría ser completamente diferente porque mi memoria ha borrado parte del contenido de mi cabeza aunque recuerdo que me gustó bastante, lo cual no tiene mucho sentido. Supongo que también tiene que ver que estuviera leyendo en una época en la que estaba muy estresada y que terminé leyendo demasiados libros del Holocausto con pocas ganas. En cualquier caso volviendo a la idea de las recurrencias encontramos la principal y la que da título al libro del intercambio de cuerpos y por tanto la usurpación de identidad para sobrevivir. Supongo que tiene mucho que ver con toda la idea tan recurrente en toda la literatura occidental del doble, al menos en la forma como está articulada a lo largo de la obra y me acabo de dar cuenta que sí, que además lo decía de forma explícita a la obra y que parece que cada vez recuerdo menos lo que leo (más bien es el problema de la distancia, esperamos que este año no deje las reseñas pendientes para después de meses...). Relacionado con esto sé que el libro tenía muchas referencias literarias y, de nuevo, supongo que también es digno de comentar la manera en la que varias reflexiones en torno a los campos de concentración tratan la influencia de la poesía o el recuerdo de ciertas obras. Y sinceramente, me podéis acusar de insensible, sé que lo soy, pero a veces una no puede evitar pensar el elitismo de ciertas reflexiones o consideraciones de la literatura. Cabe decir que aunque he leído toda la vida, la poesía es mi eterna pendiente y no me siento nada cercana al verso, pero ver a gente que comparte versos, que se sabe de memoria poesías y que en cierto modo les parecen liberadoras de la situación, me hacía sentir completamente ajena a la situación. Más exagerado me pareció el momento de La divina comedia en los libros de Levi, de nuevo, más bien por sentirme ajena a una experiencia donde se anhela el recuerdo de la Cultura. Pero vaya, que aquí cultura es canon occidental y que no deja de curioso este intento de aferrarse a ella ante la catástrofe (provocada precisamente por estos ideales, ¿o por la violencia implícita de los ideales? En fin, no es necesario que vuelva a atacar contra la revolución francesa, que todos sabemos que todo fue maravilloso a partir de ella y mundo de purpurina y arcos iris... en fin).

Quiero deciros algo de interés pero no recuerdo absolutamente nada así que haciendo un esfuerzo sólo se me ocurre los contrastes tan interesantes del libro donde, en un momento nos puede hablar de los musulmanes del campos de concentración (yo no tenía ni idea de la existencia del concepto antes de leer sobre el tema así que si sois como yo, eran gente que estaba según algunos supervivientes y teóricos del tema, entre la muerte y la vida y que son los únicos que podrían relatar la experiencia extrema del campo de concentración pero no pueden precisamente por su condición) y en este sentido la apropiación de la identidad tiene algo que ver con todo lo que he escrito en el párrafo como mecanismo retórico para intentar solucionar la paradoja de los campos de concentración, (de eso creo que leí algo, de la paradoja, no sé si el libro que leí de Agamben... lo que os decía, se me juntan demasiados recuerdos dispersos) con momentos casi de ocio cultural o por lo menos de distracción que desencajan completamente y a la vez tienen sentido. En fin, lo que le decía que esta reseña está siendo un desastre y que el libro me pareció interesante y que si tengo la oportunidad me gustaría leer más del autor ya que me gustó la forma en la que estaba escrito. En cualquier caso, si alguien me lee por casualidad ha leído al autor y recomienda algún libro en especial estoy abierta a sugerencias. Si no lo habéis leído y estáis interesado en la experiencia de los campos de concentración creo que vale la pena, si sois como yo y no es uno de los temas que más os interesa lo cierto es que hay una construcción literaria lo suficientemente interesante para leerlo por ello.

Hasta aquí mi aburrimiento.


domingo, 17 de septiembre de 2017

Trilogía de Auschwitz: Si esto es un hombre / La tregua / Los hundidos y los salvados, Primo Levi (libro)

Trilogía de Auschwitz: Si esto es un hombre / La tregua / Los hundidos y los salvados, Primo Levi (656 páginas). Año de publicación: 1947 la primera obra.

Os vengo con uno de los libros que he dudado si valía la pena que os reseñara, de hecho son tres, pero vaya, la cuestión es que sí hubiera decidido hacer tres reseñas habría muerto entre terribles sufrimientos así que más vale que os diga algo. Digo todo esto porque en el fondo no sé si tiene mucho sentido que os lo reseñe, ya no es cuestión de falta de memoria sobre el libro, que también porque de momento sigo teniendo algunas reseñas pendientes que vendrán con falta de memoria incorporada, pero como decía no es sólo eso, el otro problema es que esto no es una novela. Quiero decir, en este blog últimamente me he autoimpuesto una regla (más que nada por falta de tiempo) de no reseñar que no sea ficción o al menos evitar los ensayos, podéis curiosear mi Goodreads para saber qué he estado leyendo, aunque ya os digo que no es muy interesante por como no pongo puntuaciones, pero la cuestión es que este año he leído bastante ensayo (y he empezado con los fanfics que también he decidido no reseñar por vagancia ya que si entran en la ficción y, de nuevo, mis criterios para hacer reseñas están cayendo en un descontrol absoluto). En fin, que como os decía, no sé porque os vengo a hablar de esto y no tengo ni idea de qué puedo deciros así que empezamos con las tonterías.

No tengo ninguna predilección por el Holocausto. Quiero decir, obviamente, cualquier persona decente puede sentirse indignada en contra de la humanidad y de sí misma por la matanza, puede avergonzarse del ser humano o cualquier otro sentimiento similar. Sin embargo, también es cierto que a mucha gente precisamente por eso, por la barbarie, por el miedo que hace que se repita, por como se puede interpretar como la conclusión más drástica a la que han llegado los ideales ilustrados (es decir el progreso, la tecnificación y la confianza en que sólo se podía avanzar de forma positiva en la historia, hay mil estudios sobre esta muerte de los ideales de occidente y como esto lleva a la postmodernidad y la falta de creencia en nada y todas estas cosas pero, sinceramente, no soy nadie para hablaros de todo esto) o simplemente por cierto sentido del morbo (y sí es cruel pero a veces da la sensación de que este tema causa una especie de seducción por lo horrible...) les atrae. Y vaya, cada uno tiene sus razones para sentirse atraído por ciertos temas y aunque debe ser muy interesante estudiar o lanzar hipótesis porque nos gusta lo que nos gusta no estoy aquí para hacerlo. Simplemente quería decir con todo eso que aunque sí que tenía pensado leer su primera obra que incluye la trilogía en algún momento de mi vida, tampoco es que fuera una prioridad y en fin por una serie de circunstancias acabé decidiéndome a leer la trilogía pero tampoco teniendo muchas ganas. Y el caso es que me pareció una lectura muy interesante, muy dura en algunos momentos, pero que valía la pena. Y sin duda si os interesa el tema especialmente os recomendaría que la leáis pero creo que es uno de los "clásicos" más evidentes de la literatura de Holocausto así que no tiene mucho sentido la recomendación. Por otra parte aunque Si esto es un hombre creo que es la más conocida (y me parece que tiene un título más directo y a la vez doloroso, no sé siempre me había llamado la atención por el título) y vale la pena si os interesan las vivencias de alguien en el campo de concentración, lo cierto es que la tercera en la que reflexiona sobre el nazismo y las matanzas es muy interesante a nivel de ensayo además que dialoga con otros pensadores (Amery, si no recuerdo mal que también leí su ensayo y que no reseñaré por el mismo motivo que no sé porque estoy reseñando esta trilogía, si esto tiene algún tipo de sentido) además de (no estoy segura si eso salía en este libro o en forma de prólogo/epílogo de alguno de los otros dos ya que haberlos leído juntos no ayuda) hablar de las preguntas más frecuentes que le hacían los alumnos cuando iba a clases para explicar su experiencia. Recuerdo especialmente, aunque no tenga mucha importancia, que una de las preguntas que se repetía era la de por qué no huían y sin duda puede ser muy frívola y si lees el primer libro es fácil ver la respuesta, pero la reflexión que articulaba el autor entorno de cómo la experiencia concentracionaria era ajena a sus oyentes que tenían fantasías como las de Hollywood en la cabeza donde la supervivencia activa es lo que se espera de cualquier persona en cualquier tipo de situación me pareció particularmente interesante. Esto además ligaba con el tono tan derrotista del autor cuando trataba el tema constante de la falta de oyentes. Con esto quiero decir tan de forma explícita el sueño recurrente en el que todo el mundo contaba la experiencia pero aunque en un principio les escuchaban después dejaba de ser relevante, como la idea de la separación entre la experiencia vivida y la humanidad que sigue viviendo como si nada. En este sentido para Levi (y para muchos otros) la experiencia del campo de concentración no es comparable a nada (aunque admite las barbaries hechas a otros colectivos, cárceles con condiciones horribles o matanzas) ya que el grado de "industrialización" de la muerte y la manera de deshumanizar a los presos hace que no sea equivalente a nada. En relación con esto lo cierto es que en frío es fácil de intentar rebatir al autor o pensar que exagera, pero leyendo el libro y sus experiencias y pensamientos, una no puede evitar que no tiene derecho a hablar al respecto o al menos a ponerse a comparar dolores y circunstancias, la verdad.


En cualquier caso tengo que reconocer que no tengo mucho que decir del libro y que tampoco es algo que me haya impactando demasiado a mí personalmente, aunque sin duda el contenido sigue siéndolo, y sí, sé que suena contradictorio y probablemente no tenga sentido pero aunque es muy fácil empatizar con toda la tragedia que explica el autor, lo cierto es que a mí personalmente, no ha conseguido que el libro me resultase uno que considere entre los favoritos o que más me han impresionado este año. Sin embargo, vale la pena leer, te hace sentir de cerca una realidad que todos conocemos pero tendemos a no hacerla nuestra y sentirla lejana. En ese sentido, supongo, que es interesante que este libro nos lo acerque.
Y sí, es cierto que debería hablaros mucho más de todo y que no he dicho nada del segundo libro pero mi recuerdo está muy mezclado entre todos y tengo la sensación de que es lo que menos me interesó. Pero vaya, en general es una lectura que vale la pena y más si tiene un interés especial en el tema.

Hasta aquí mi aburrimiento.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Daytripper, Fábio Moon i Gabriel Bá (cómic)

Daytripper, Fábio Moon y Gabriel Bá (1 volumen, 10 capítulos). Año de publicación: 2010.

Lo cierto es que es bastante extraño que acabara leyendo este cómic, siempre digo que quiero leer más cómic que no sea manga (o lo que es lo mismo, leo demasiado manga) pero siempre acabo yendo a la opción más fácil para mí que es lo conocido. Hay algunos "clásicos" del cómic que siempre pienso que algún día terminaré leyendo pero me cuesta mucho ponerme, y sea por disponibilidad o por vagancia, siempre voy alargando la lectura. En este sentido Daytripper aunque no es un cómic completamente desconocido tampoco es que figure entre los más populares, así que teniendo en cuenta todo lo que he explicado supongo que entendéis porque incluso a mi me parece extraño que haya acabando leyendo esto. Pero en fin, la cuestión es que por ciertos motivos acabé leyéndolo y aunque es interesante y la manera en la que construye la realidad a través de varias capas me gustó bastante, lo cierto es que ahora cuando os estoy escribiendo la reseña, habiendo pasado varios meses desde su lectura no guardo muy buen recuerdo e incluso recuerdo que contenía frases tan obvias que me hizo odiar un poco el tono en el que estaba escrito, pero obviamente todo esto es personal seguro que a vosotros os gusta, o tal vez no, pero la cuestión es que he leído varias opiniones favorables.

Si hay algo que destaco muy positivamente, como ya os decía antes, es el continuo cuestionamiento sobre la realidad o no de lo que te están contando y en qué plano de la realidad estamos situados, es una ficción hecha por el protagonista, por alguien otro, un sueño... Particularmente me pareció que tenía mucha gracia la continua muerte del protagonista (no es spoiler, me niego a pensar que lo sea) al final de cada capítulo a partir de la cual se escribe él mismo una epístola explicando algo de la causa de la muerte. Esto tiene sentido, se me olvidaba contároslo, porque el protagonista es el redactor de las esquelas de un periódico y la muerte continuada a la que se somete (probablemente él mismo) es fácilmente comprensible si la entendemos como una muerte metafórica debido algún evento crucial de su vida, normalmente dramático. En este sentido es interesante ver cómo la obra va añadiendo cada vez más capas argumentales que se contradicen con las anteriores desafiando al lector, en cierto modo, para que intente pensar qué puede ser o no real de todo lo que está explicando, cómo se explica esta coexistencia de eventos y qué pueden significar. Y sin duda sería interesante que os dijera qué pienso, y recuerdo que como ejercicio metaliterario me pareció bastante interesante, pero lo cierto es que recuerdo poco de lo que pensé en parte supongo que no me pareció que fuera la gran cosa. Quiero decir, siempre es agradable encontrarse narrativas que te desafían como lector y que intentan cosas diferentes, pero en este caso concreto me pareció que aunque lo hacía de forma que convertía la historia en algo más interesante que si se explicara de forma lineal, y le daba todo el contexto de ser una historia dentro una historia y dudar si no puede ser que todo sea una historia contada por alguien, lo cierto es que por lo demás el resto me pareció completamente vacía de interés.
O por lo menos todo a parte del dibujo, que si no recuerdo mal me pareció interesante, sobre todo en la elección de disponer las viñetas en la página o los "planos" que se decidían enfocar, creo que en su momento me pareció interesante y si no recuerdo mal ayudaban a los momentos oníricos de la obra donde se duda bastante de lo que se está viendo. Repito lo de que dudo de mis recuerdos ya que repasando en una búsqueda rápida por internet las páginas del cómic son muy tradicionales y no parecen que sean tal como las recordaba, así que o bien sólo era alguna página que por algún motivo me quedó grabada o quizás mis recuerdos me traicionan, ni idea.

Por otra parte uno de los aspectos que más odié de la lectura, y sí, odié, son las frases grandilocuentes y el tono de la obra. Quizás soy minoría pero leer cosas como la vida es como un libro que se ha de llegar al final para valorarla me parece ridículo, obvio y que si esto os hace reflexionar sobre la vida lo celebro pero a mí me hace pensar en por qué tengo que aguantar este tono de lección moral en una obra. En serio, aprovechar los momentos que parecen insignificantes, las relaciones con tu familia antes de que sea demasiado tarde o con tus amigos está muy bien y todos nos apuntamos rápidamente a la doctrina del optimismo (o al menos de vez en cuando creo que todos necesitamos pensarlo ni que sea por no suicidarnos, pero sólo de vez en cuando), ahora bien, que nos la quieran inculcar a la fuerza y de forma nada sutil nunca es agradable. O al menos a la gente que el optimismo exagerado nos da miedo e incluso cierta repulsión nos molesta e incomoda que nos lo quieran hacer tragar a la fuerza.

Además supongo que os debería hablar de la relación del protagonista con su padre que me resultó la típica relación compleja entre padre e hijo (siempre masculina) que estoy un poco harta de ver, será porque han coincidido algunas historias que no me han convencido que iban del mismo tema o porque me siento particularmente ajena al tema, pero el caso es que recuerdo que la relación no se me hizo particularmente agradable o interesante, pero como todo en esta reseña tengo poco que decir al respecto porque mi memoria me falla. También recuerdo que el tema de la amistad era interesante como estaba tratado y que tuve ciertos problemas con las mujeres. Quiero decir, la manera en que todas las relaciones importantes en su vida no son con mujeres, y que cuando se supone que se enamora profundamente idealiza completamente la mujer y nunca parece interesarse por la persona, de nuevo, es lo que creo recordar así que puede que no sea así, no me terminó de convencer.

En fin, termino rápido la reseña por falta de memoria. No es un mal cómic, o al menos he leído cosas peores, pero a mí no me convenció. Tiene ideas interesantes me gusta la mezcla de ficción y realidades, la manera en la que se narra, el descontrol al que llega pero no soporto ni el tono ni la mayoría de personajes por lo que a pesar de que fue una lectura muy entretenida e interesante, del modo en que se explica no guardo muy buen recuerdo. Eso sí, siendo un cómic tan corto y de fácil lectura por poco que os llame la atención yo os recomendaría que le dierais un vistazo.

Hasta aquí mi aburrimiento.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Todos adorábamos a los cowboys, Carol Bensimon (libro)

Todos adorábamos a los cowboys, Carol Bensimon. (214 páginas). Año de publicación: 2013.

Lo cierto es que este libro lo terminé leyendo por una serie de casualidades. Prefiero no contaros mi vida así que simplemente diré que me atrajo la relación lésbica que prometía ya que hace mucho tiempo que tengo muchas ganas de leer obras de este tipo. Sonará extraño y soy la primera que tiene muchos problemas con que se clasifique la literatura según el género de los integrantes de la pareja, pero está muy de moda, demasiado, poner LGTB + como género de obras y en fin, es para ponerse a llorar. Sin embargo, paradójicamente o no, lo cierto es que me he pasado demasiado parte de mi vida leyendo obras sentimentales protagonizadas por una pareja de gays (aparte de las heterosexuales, que también he leído bastante, sobre todo en formato manga) así que siempre me he quedado con ganas de leer historias lésbicas (y de hecho siempre pienso que tengo ganas de leer buenas representaciones de otras sexualidades y en general las otras siglas del colectivo que lamentablemente creo que ponemos demasiado a la ligera cuando la mayoría de veces acaba siendo sólo sobre homosexualidad sobre lo que hablamos) ya que disfruto de todo tipo de historias sentimentales y probablemente sea uno de los géneros que más me entretiene. Y vaya, después de leer esto me he quedado con muchísimas ganas de más. Pero la gracia de este libro no sólo está en la relación sentimental, está en la narradora y su sarcasmo, la naturalidad con la que fluye todo, incluso la moda, que es probablemente una de las cosas que menos me interesa en este mundo, me pareció interesante como estaba tratada en el libro, y vaya a parte de todo esto habría que añadirle Brasil que es donde pasa toda la historia y el road trip en el que transcurre todo esto así que quedaría bien poner aquí la mítica frase cuando se habla de relevancia de países o de ciudades en un libro pero ya lo entendéis, verdad? No es necesario que diga que es un protagonista más y quedar xupiguai de la vida, verdad? ¡Oh no ya lo he puesto! ¡No, el drama! En fin, es igual, digamos algo interesante del libro.

Si me pongo a pensar en esta novela lo cierto es que lo primero que recuerdo es a su narradora Cora, es muy fácil empatizar con ella (o por lo menos a mí personalmente me lo pareció) por todo el sarcasmo que suele tener su forma de narrar y por como suele ser bastante crítica con todas las violencias que hay detrás de la palabra normalidad. No, de hecho, supongo que no tanto, pero sí tiene momentos muy interesantes y de verdad, no sé si es porque consumo demasiado yaoi donde la sexualidad de los personajes está por supuesto placer del lector, pero leer algo como esto donde la sexualidad, en este caso bisexualidad (que de nuevo, ganas tenía de leer personajes así, que parece que los bisexuales no existan si lees según qué cosas...) no está idealizada (me refiero a la cantidad de historias donde la sexualidad no es problemática y simplemente todo es hermoso y maravilloso y ey, de acuerdo, a muchos nos gustaría que el mundo fuera así, pero lamentablemente sigue imperando una heteronormatividad asfixiante que me hace ver, en la mayoría de casos, como irresponsables este tipo de historias) pero tampoco cae en el drama más absoluto (es decir tampoco hay que matar a todos los personajes con sexualidades no normativas, gracias, de verdad que hubo una época donde la única representación posible parecía esta así que de nuevo, es bueno saber que las cosas pueden cambiar...) y de verdad, quizás a vosotros no os parezca tan interesante o importante pero ver un enfoque tan fresco, un personaje tan carismático que se ha planteado su sexualidad (de nuevo, no sé si soy yo pero he leído demasiadas cosas donde el personaje no es ni gay, ni lesbiana, ni bisexual o simplemente se plantea su sexualidad cuando se empieza a enamorar de un personaje que es de su mismo género y llega a la bonita conclusión de que se ha enamorado de él exclusivamente, no que tenga que replantearse su sexualidad), que en parte puede haber tenido conflictos por ello pero que no lo vive como una completa tragedia y se lo puede tomar con humor. Así que sí, me parece que la representación de la sexualidad tiene el lugar que le corresponde y que el personaje sea tan carismático, que queréis que os diga, hace que el viaje sea mucho más entretenido.

Y hablando del viaje (guau, no se ha notado ni nada la manera de cambiar de tema aprovechando la última frase, no, qué va...) lo cierto es que me parece muy interesante la manera que se utiliza el road trip para crear esta situación de fuga donde las cosas pueden volver a funcionar. Tengo que reconocer que las historias de reencuentros después de unos años de personas que han tenido algún tipo de relación siempre me hace cierta gracia. Y además situarlo en este espacio donde sólo están ellas hace que sea más fácil que exploren sus sentimientos. Y la verdad es que es fácil disfrutar de cómo se entrelazan a lo largo de la novela recuerdos que nos hacen conocer cómo han llegado esta situación y superando la distancia entre las dos y las reticencias de Julia, lo cierto es que hay cierta tensión entre los personajes que es muy interesante ver cómo va aumentando (también a nivel sexual, ahora bien no os llevéis la impresión de que esto es una novela porno, porque quedaréis decepcionados, hay erotismo, tampoco mucho, no me hubiera importado más...) ya que aunque las dos se atraen y tienen cierto pasado, las cosas han cambiado mucho y es complicado dar el primer paso así que es bastante interesante la forma en que se crea esta tensión (o de manera burda, va besaos de una vez, lo estáis deseando, lo sé, yo lo deseo, todo el mundo lo desea, de acuerdo, no tan exagerado, pero ¿verdad que me entendéis?).
Pero aparte de la relación, de la tensión, del sarcasmo de Cora y la visión bastante crítica de la sociedad en general, lo cierto es que el propio viaje en sí también tiene bastante de búsqueda. Y suena a tópico pero este libro consigue que sea una búsqueda tanto de esta relación entre ellas que han perdido, como de la identidad nacional de la que ambas se han alejado, como de sí mismas. Y lo de la nacionalidad me parece interesante por como en el viaje casi sienten un extrañamiento ante su propio país, ante una cultura que les es propia y ajena a la vez y aquí entran las botas y la ropa, supongo. La identidad de la Cora y la relación con la nacionalidad pero también con la "normalidad" y la heteronormatividad se expresa de forma bastante clara con la ropa, y aunque suene profundamente ridículo de mi parte, creo que es la primera vez que me tomo en serio la ropa como marca de identidad. Y me diréis que es la cosa más obvia de la existencia y que desde siempre te dicen que la ropa dice mucho de la persona y sí, en algún rincón de mi mente estaba la idea pero a la vez, no podía evitar pensar rechazarla por como me parecía superficial, innecesario pensar demasiado y simplemente nunca he tenido interés y nunca he entendido la moda (si me interesara la ropa como forma de expresión llevaría algo que no estuviera de moda, por lo que creo que es fácil entender porque he encajado con la protagonista, que en parte es diseñadora) pero la manera en la que termina "resolviendo" o al menos conciliando en cierta parte a través de la ropa cierto problema de identidad es comprensible, y también me encantan las botas en todo esto.

Y en fin, no me enrollo más. El caso es que disfruté mucho más del libro de lo que esperaba, no sabía que necesitaba leerlo, quiero decir, seguro que os suena exagerado, pero lo cierto es que hacía tiempo desde que no leía algo que encontrara tan cercano a mí, que me fuera tan fácil pensar como Cora, que representara problemas de identidad a tantos niveles tan propios del momento y aunque no es una lectura que cuando la estuviera leyendo me pareciera tan especial, lo cierto es que después de leerla guardo muy buen recuerdo y lo más probable es que aparezca entre las preferidas del año. De verdad no sabía que necesitaba leer un personaje como Cora y ya generalizando más, un personaje bisexual, así que aunque me encanta sentirme a cierta distancia de los personajes y odiarlos o tenerles cierto afecto cuando leo, hacía demasiado tiempo que no me sentía tan cercana a algún personaje de ficción así que de nuevo, si tenéis la oportunidad léalo, que el libro no es muy conocido (tampoco la editorial que lo ha publicado en castellano, al menos yo la he conocido con este libro) y si os atrae la sinopsis vale mucho la pena.

Hasta aquí mi aburrimiento.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Shouwa Genroku Rakugo Shinjuu - Sukeroku Futabi-hen, Studio Deen (anime)

Shouwa Genroku rakugo Shinjuu: Sukeroku Futatabi-hen (segunda temporada de Shouwa Genroku rakugo shinjuu), Studio Deen (12 capítulos) Año de emisión: 2017.

Lo cierto es que este anime lo vi hace demasiado tiempo para que esta reseña tenga ningún valor, consistencia o sentido, pero en este esfuerzo de memoria inútil que intento hacer en las últimas reseñas una se divierte y desespera vez. En este caso particular tengo que reconocer que me hace bastante pena no recordar muchos detalles del anime por cómo se va directo a los mejores animes del año seguro. Ya me enamoré de la primera temporada pero si por casualidad leísteis la reseña que hice en aquella ocasión lo cierto es que tenía mucho miedo de la segunda temporada ya que era muy fácil estropear el buen trabajo de la primera. Además, tenía un trabajo bastante difícil que era superar el flashback en el que se basaba buena parte de aquella temporada que tenía algunos de los personajes más carismáticos de la historia. Sin embargo, he de reconocer que yo he quedado muy satisfecha e incluso en algunos puntos donde tenía mucho miedo de lo que podían hacer, como es el personaje de Konatsu, me han dejado medianamente satisfecha y lo único que me congeló la sonrisa imbécil que tenía fue cierta frase del final que me resultó totalmente innecesaria, en general recuerdo que el último capítulo me frustró un poco en algunos aspectos pero vaya, en general sigo pensando que es de los animes que más he disfrutado en bastante tiempo (que tampoco es decir mucho por como no veo tan anime como me gustaría pero de verdad, vale la pena)

Si de algo me acuerdo de esta segunda temporada y me viene a la cabeza si me pongo a recordarla es su maravilloso opening, ya sabéis, para mí, ya que recuerdo que escuchando tops de openings de la temporada en general la gente no consideraba que fuera de los mejores y lo entiendo, es extraño en un principio me resultó "difícil" de escuchar, si eso tiene sentido, pero poco a poco me sedujo hasta límites que no esperaba, además, como el de la primera temporada, las imágenes también son muy interesantes y acompañan a esta melancolía que desprende todo. En cualquier caso os lo dejo por aquí y me olvido del tema pero simplemente quería que os hicierais una idea de mi obsesión con este opening.

En fin, yo os venía a hablar del anime en sí y el caso es que se me hace muy difícil de recordar porque supongo que verlo en un día y que pueda hacer más de tres o cuatro meses desde aquel día no ayuda mucho a que me acuerde de qué pasaba. Sé que lo empecé a ver cuando se emitía, vi dos capítulos y decidí esperarme a tener tiempo para verlo de forma continuada ya que acostumbro a disfrutar más así, por lo que volví a empezarlo desde el principio y sé que pasé una tarde/noche muy agradable y dramática. Porque sí, recuerdo que sufrí bastante con Yakumo que ahora lo vemos en plena vejez y vaya, hay que decir que es muy fácil de sentir afecto por el personaje, aunque realmente sea insufrible en algunas cosas y es de estos personajes que si tuvieras que aguantar en la vida real acabarías probablemente odiándolo, o teniendo una convivencia difícil por lo menos, pero que conociéndolo como lo conoces desde su infancia hasta la vejez con todo lo que ha pasado es muy fácil de compadecer por su sufrimiento y su sentimiento de culpa. En ese sentido es muy interesante como quiere "matar" en cierto modo al rakugo ya que pretende llevárselo con él a la tumba y no permitir las innovaciones. Y precisamente en este tema es en el que encontramos más diferencia con la primera temporada y se nota el cambio de época, aunque suene evidente dicho así. La cuestión es que recuerdo que ya hace bastante tiempo leí un análisis donde veía este asunto como una especie de convivencia entre el conservar la esencia más extrema y el llevar la innovación hacia límites donde puede que incluso se podría cuestionar si no se está rompiendo con el género. Y es cierto que en la primera temporada ya vemos estos dos pensamientos reflejados en los dos protagonistas del flashback, pero daba la sensación de que Sukeroku no tenía la oportunidad de poner en marcha su filosofía del rakugo ya que su vida se veía afectada por ciertas circunstancias que se lo impedían, pero en esta segunda temporada vemos mucho más este intento de cambiar las cosas que me parece particularmente interesante, esta búsqueda constante para no dejar morir este arte, que todavía parece más en peligro de extinción que en el flashback de la primera temporada (y por tanto en aquella época) y que por lo tanto ahora se puede permitir experimentar más buscando nuevas soluciones y formas. En este sentido, la forma que tiene el anime de crear herencias, relaciones entre los personajes del presente y del pasado, las tradiciones y los "maestros" que sigue cada personaje y cómo se relacionan los dos tiempos, en general, me parece que ligan todo de manera brillante haciendo que todo tenga un sentido y que dé un efecto en algunos casos de imposibilidad de escapar al destino. En relación con esto quiero decir que Showa Genroku rakugo Shinju es una historia completamente clásica, todo pasa por una pretensión de realismo, no se interroga sobre su naturaleza de obra misma y no es nada que sea rompedor con lo que ya conocemos, sin embargo, en un mundo como el anime donde estamos demasiado acostumbrados a ver cosas que nos recuerdan a otras cosas, con tópicos y convenciones que aceptamos sin mucha consideración a condición de que nos entretengan, lo cierto es que este anime destaca por este enfoque, que como os digo no es nada nuevo en lo que hace, pero yo agradezco muchísimo poder ver una historia clásica tan bien narrada como es ésta.
En relación con todo esto hay que decir que sí, que aunque no me fijo mucho y me encantaría saber más del tema lo cierto es que creo que la historia está muy bien narrada. Como me he cansado de leer en varios lugares las escenas de rakugo pueden resultar divertidas (digo esto ya que obviamente hay escenas que no pretenden serlo y habrá personas que no les hagan gracia algunas que sí lo pretenden ser) gracias a que la música, las expresiones, la decisión de encuadrar ciertas partes del cuerpo de la persona que está haciendo la actuación y el mismo doblaje que sigo pensando que habrá sido muy complicado, crean una ilusión muy efectista para representar la representación (valga la redundancia...). En este sentido me parece que lo poco que he leído del manga no tiene el encanto obvio de poder escuchar el rakugo, y más en general, no tiene el ritmo tan especial del anime en el que, personalmente, me parece que todo ocurre cuando tiene que pasar y tienes suficiente tiempo para conocer a todos los personajes y poder implicarte emocionalmente con lo que ocurre. Con esto quiero decir que he leído todo lo que he podido encontrar del manga, 11 capítulos, pero el ritmo me pareció mucho más acelerado que el anime así que si bien, no quiero despreciar el manga en general, no creo que si tengo la oportunidad de leerlo entero lo disfrute tanto como el anime. Hay que decir también que en los momentos trágicos el anime sabe utilizar una estética simbólica bastante clara (diría que obvia, pero no quiero darle ese matiz negativo ya que en mi opinión funciona bastante bien) que consigue magnificar los momentos dramáticos. Supongo que no es necesario hablar del shinigami y cómo va evolucionando todo ello a lo largo de las dos temporadas ya que como os decía antes, no soy la mejor para explicároslo, pero recuerdo particularmente una escena en medio del teatro donde pasa cierta cuestión bastante dramática que simplemente me pareció que conseguía un efecto dramático muy interesante gracias al simbolismo recurrente.
Cabe decir también que uno de mis mayores problemas con la primera temporada del anime desaparece de la segunda, me refiero a Miyokichi. Sigo pensando que bien sea por como estar narrado el anime, porque Bon y Shin son los protagonistas y forman una gran dúo a nivel de contraponerse en todo lo que hacen o porque es muy fácil pensar que Yakumo de quien estaba enamorado era de su amigo, lo único que no me he creído en este anime ha sido el supuesto amor del Yakumo por ella. El anime tiene la excusa del rakugo (o más bien el rakugo lo domina todo) para hacerte más importante la relación entre los dos aprendices cuando son jóvenes, pero sigo pensando que para como de relevante resulta en todo ello no se consigue crear esta relación de forma plausible (como digo al menos de parte de Yakumo hacia ella, no a la inversa e incluso diría que me creo la relación entre ella y el otro). Sin embargo, a pesar de que a lo largo de esta segunda temporada en forma de recuerdos sigue siendo mucho más importante Sukeroku por toda la implicación en el rakugo que ella, en cierto momento muy hacia el final del anime casi me creí cierto de afecto por parte de Yakumo hacia Miyokichi. Y vaya, de nuevo, creo que el conflicto entre el amor y la carrera artística, por decirlo de alguna manera, hubiera dado para bastante más en la anterior temporada, pero yo os estaba hablando de esta.
Una de las otras quejas y miedos que tenía era el papel de Konatsu, como ya os advertía al principio. Lo cierto es que en el principio de esta temporada tenía cierto miedo por como estaban tratando tanto la relación entre ella y Yotarou como por su aspiración a ser rakugoka. En cuanto a lo primero tengo que reconocer que a momentos el anime me parecía que no sabía muy bien cómo llevarlo pero que finalmente me llegué a creer su relación y que llega a tener sentido. En relación a eso puedo hablar de lo segundo ya que, si bien en un principio parecía que no le fueran a dar más importancia, lo cierto es que la cuestión ha llegado a buen puerto y me parece importante queel papel que juega en esto Youtarou es de apoyo pero no llega a la intrusión, o al menos a mí me pareció que dejaba espacio para que fuera ella la que decidiera si de verdad quería o no dedicarse al rakugo. Obviamente en relación a este personaje también es muy importante la relación con Yakumo ya que la reconciliación entre ambos parece que sea inevitable desde el primer momento y sin embargo aunque te lo esperas no me dejó de parecer emotiva como evoluciona su relación. Por otra parte, hay que decir que lo único que no me gustó del anime es cierta insinuación que se hace al final en relación a esto, para mí no tiene ningún sentido, no me la creo y vaya, por lo menos leí una teoría muy interesante de por qué era mentira y por qué tenía sentido que Konatsu responda como responde. En ese sentido, el final con ciertos aires de esperanza para las nuevas generaciones me parece interesante pero tengo que reconocer que no me convenció mucho lo poco que vemos de ellas por cierta cuestión que prefiero ignorar ya que con lo poco que vemos no creo que sea relevante.

En cualquier caso, no me enrollo más que para el tiempo que hace desde que lo vi todavía he conseguido escribir algo. Shouwa Genroku rakugo Shinjuu en sus dos temporadas se ha convertido de mis animes favoritos (aunque hay que decir que yo siempre tengo miedo a pensar como favorioa algo ya que me cuesta muchísimo y siempre doy más vueltas de las necesarias a sí es o no merecedora de entrar en esta lista personal). Reconozco que como he dicho en alguna parte de esta reseña es un anime que cuenta una historia clásica, que no transgrede las narrativas convencionales y que cuenta una historia generacional bastante tradicional pero está tan bien narrada, permite conocer el rakugo de una manera accesible, los personajes tienen suficiente profundidad y los juegos de contrastes y herencias entre épocas y personajes está tan bien logrados que me ha sido imposible no enamorarme de esta historia. Y sí, tiene algunos problemas, algunas cosas no me han convencido del todo pero son pocas, en general me ha dejado más que satisfecha y si todavía no la habéis visto y os gustan los animes con ritmo lento, drama de personajes y tenéis curiosidad por parte de la cultura japonesa como es el rakugo os lo recomiendo. Pero vaya, aunque sea el eterno anime que todos dicen que lo ve muy poca gente (y obviamente no es un ataque a los titanes o yo que sé un re:zero por decir algo...) lo cierto es que yo lo he visto recomendado por mucha gente así que supongo que si os interesa el anime no creo que lo conozcáis por mí, y en su caso pues nada, os lo recomiendo como ya he dicho.

Hasta aquí mi aburrimiento.