sábado, 22 de julio de 2017

Nimona, Noelle Stevenson (cómic)

Nimona, Noelle Stevenson (272 páginas) Año de publicación 2015.

Reconozco que este cómic me decepcionó y que aparte de esta decepción poco más recuerdo. De hecho, supongo que el problema fue que había escuchado críticas muy favorables que me hicieron creer que me encontraría con otra cosa y, una vez leída, aunque no fue una mala experiencia y se me hizo muy corta me pareció que no era nada del otro mundo. Una lástima no poder compartir el entusiasmo de todos porque le tenía muchas ganas a este cómic, pero el resultado no fue todo lo que esperaba.

Me vendieron el cómic sobre todo por la idea de la representación, nada típica en un tipo de historia como es ésta, un cuento bastante clásico de buenas a primeras, del género y la sexualidad. Además, todo narrado con tono humorístico, no demasiado en serio así que en general tenía todos los elementos para gustarme, y sí los he encontrado, pero creo que en este caso no me han parecido suficiente. Reconozco que tenemos una historia muy típica pero que se atreve a romper con los peores tópicos respecto sobre todo a roles de géneros y algunos maniqueísmos en los personajes haciendo que los malos no sean los típicos imbéciles que sólo saben hacer el mal por algún motivo normalmente poco interesante y los buenos sean personajes unidimensionales que sólo saben hacer lo correcto. Y todo eso está, y el cómic está lleno de humor, pero a la vez no he podido evitar ignorar la sensación de que si bien estaba "subvirtiendo" algunas de las cosas más típicas que podríamos encontrar en una historia clásica de fantasía tampoco me parecía que estuviera haciendo nada especialmente relevante ni que estuviera consiguiendo ponerme dentro de la historia y en general sentía una distancia con todo lo que sucedía.
Quizás uno de los problemas que he tenido con el cómic ha sido tanto el ritmo como el dibujo. En cuanto al ritmo creo que iba demasiado rápido y que cuando por fin estaba empatizando con los personajes el cómic entra en su momento final. Por otro lado, para mi gusto, el cómic tiene tanta acción y pasan tantas cosas que aunque como lectura ligera, sobre todo si te gusta el género, funciona bastante bien, los personajes no tienen ni de lejos tiempo para desarrollarse ni ellos mismos ni sus relaciones. No digo que no lo hagan, lo hacen, pero para mí lo hacen tan rápido que es muy difícil que resulten creíbles o por lo menos que el lector las pueda digerir bien. En cuanto al dibujo es un problema muy personal ya que creo que es un buen dibujo pero a mí me ha costado muchísimo acostumbrarme. Es un dibujo muy sencillo pero que creo que va bastante bien al tipo de historia que quiere contar y al final me acabó pareciendo agradable, pero me costó mucho acostumbrarme. Además, para mi gusto, y de nuevo esto es una chorrada como una catedral, pero me pasó, las páginas se me hacían demasiado apretadas, llenas de viñetas y diálogos lo que, aunque fuera porque estoy demasiado acostumbrada al manga se me hizo un poco extraño de leer. En cualquier caso, son chorradas pero todo ello colaboró a que no entrara con buen pie en el cómic y no acabara de entrar o al menos lo hice demasiado tarde.
Por otra parte aunque la historia la recuerdo poco sé que me pareció que al fin y al cabo era muy típica y tampoco me aportó nada nuevo, es cierto que el humor siempre ayuda a que al menos lo haga consciente de algunos de los tópicos, pero en general tampoco me pareció especialmente gracioso y como decía antes los personajes no tienen ningún tiempo para desarrollarse de forma natural, o al menos esa fue mi sensación. Sobre todo porque recuerdo que tenía escenas de cotidianidad donde Nimona y Blackheart compartían momentos graciosos y muy agradables y se hacía una relación de camaradería muy interesante de la que quería ver más pero lamentablemente el cómic estaba más interesado en la acción y en salvar el mundo así que no le dedica mucho tiempo. Del mismo modo tengo problemas con la relación entre los dos hombres que creo que merecía mucho más desarrollo, sobre todo porque tenía potencial, se nos presentan sus malentendidos y es fácil ver y entender porque se han distanciado, así que quería disfrutar con más profundidad de su historia y sobre todo ver más momentos de ellos juntos. Lamentablemente, como todo en este cómic, no le queda tiempo, está yendo de un lado a otro continuamente y lo de menos son los personajes que para mí se quedan en un esbozo.

Y sí, el cómic es simpático, tiene buenas ideas, en ocasiones es muy tierno e incluso a nivel de representación entiendo que tiene cosas para alegrarse, pero sinceramente, me parece que no es nada del otro mundo y como he podido comprobar escribiendo esta reseña os puedo asegurar que con el paso del tiempo mi recuerdo del cómic se ha borrado completamente, sobre todo por el poco impacto que me causó. Y de nuevo, pienso que es una lástima porque todo el mundo lo pone por las nubes, y ya os digo, lo disfruté leyéndolo pero no me parece que haya para tanto.

Hasta aquí mi aburrimiento.

jueves, 20 de julio de 2017

Azul casi transparente, Ryu Murakami (libro)

Azul casi transparente, Ryu Murakami (143 páginas). Año de publicación 1976.

Os aviso que poco os puedo decir de esta novela y que lo más probable es que la reseña acabe siendo un desastre y corta, como la novela, en lo segundo, no penséis mal. La novela en sí estuvo bien pero creo que me dejó demasiado indiferente, la leí en un día porque es muy corta y sé que no estuvo mal pero rápidamente la he olvidado y no me llegó a decir mucho. Sin embargo si os atraen más que a mí las novelas sórdidas donde la droga es la protagonista y los excesos sexuales tienen su papel, no está mal. No quiero decir con esto que no me gusten este tipo de historia, las disfruto si están bien pero no es algo por lo que tenga una predilección especial, sobre todo por el tema de las drogas.

Si de algo me acuerdo a la hora de pensar en esta novela, aunque lamentablemente no sea de forma tan clara como me gustaría, es de la narración. No sabría cómo describirla ya que mi memoria me falla más de lo que quisiera, pero la voz narrativa me pareció muy diferente a la habitual. Quiero decir, aparte de plasmar las experiencias de descontrol también en el estilo, lo que me parece de lo más acertado que hace la novela y lo que la hace más especial, el narrador siempre está encontrando o viendo la situación, normalmente bastante sórdida, desde una perspectiva que intenta encontrar algo especial a lo que sucede. La gente se ha cansado de decir cómo es un narrador completamente pasivo que no actúa y que en general todos en esta novela no hace nada y permanecen impasibles y sólo con ganas de patear cualquier cosa, pero precisamente creo que la posición de observador del protagonista nos ofrece un relato, que si bien personalmente no me impactó mucho, precisamente porque las narrativas de excesos de este tipo siempre me parece que acaban siendo el mismo, en su estilo permitió diferenciarse de forma que, al menos, hicieron que entendiera que podía tener de bueno esta novela y que me hiciera pensar que no me importaría leer alguna otra cosa del autor si tuviera la oportunidad y tal vez con una obra más larga lo disfrute más. Y ya que estamos divagando y la novela tampoco causó mucho impresión dejadme hacer un excurso ridículo y deciros que personalmente disfruto mucho más de obras largas y ladrillos en general que de obras tan cortas. No siempre, y las novelas de Virginia Woolf son un ejemplo de todo lo contrario, pero por norma general suelo disfrutar más de obras largas donde me pierdo entre los personajes, que algo como esto que de tan corto que se me ha hecho cuando empezaba a entrar y a gustarme el estilo ya tenía que salir del libro. Sé que es una chorrada pero todos tenemos nuestras estúpidas preferencias y creo que es justo admitirlas cuando se reseña cualquier cosa, o por lo menos da pistas de porque un lector ha pensado cierta cosa u otra. Pero vaya todo depende de si como lectores queremos exponernos y hasta qué punto, pero cada vez pienso más en estas entradas en mi blog como un lugar donde digo chorradas a partir de un libro así que bien, como no tengo ni el tiempo ni las habilidades para hacer análisis profundos dejadme con mis paranoias. En fin, no acabo de poner el nombre de mi blog, ni que esto fuera la típica idea de poner la frase del título en medio de la novela...
Pero hablando de todo un poco y centrándome en esto último, creo que cuando leí la novela me pareció bastante trascendental tanto el título como la manera en que esto se relacionaba con la experiencia de la droga y la manera de perderse en el sin-sentido gracias a esta. En serio, recuerdo que como la novela tiene en cierto modo la gracia de hacerte sentir muy cercano al estado del protagonista, así que leyéndola tuve una especie de revelación sobre lo que quería decir el título que he olvidado completamente, supongo que es lo que tiene dejar de leerlo y que te baje la droga del cuerpo... No, es broma, de momento que yo sepa, no me he drogado nunca así que leyendo el libro tampoco lo hice, simplemente hablo de sensaciones que me hizo sentir la novela, que visto así ya consiguió algo.

Por otra parte recuerdo que las marcas de época como la música occidental, el contacto con occidente y en general el ambiente de novela de jóvenes perdidos hacen que esta novela me recuerde mucho a otras cosas que no he leído. Quiero decir, siempre tenemos ideas preconcebidas de cosas y narrativas de este tipo siempre nos hemos tragado alguna (sea en este formato u otro) así que leyendo la novela no podía quitarme la sensación, y reconozco que probablemente colaboró a generar mi sensación general de la obra, de que ya había leído o visto algo muy parecido o por lo menos qué era tal como me imaginaba una novela de drogas y descontrol. Y es una lástima porque, como me suele pasar en estos casos, no tengo ni idea de si el referente es real y hay alguna obra en la que, efectivamente, he leído algo parecido o es simplemente una falsa sensación que me perseguía. Sin embargo, y aunque pueda sonar contradictorio, también encontré que estas marcas de época y generación como la música hacían que la obra lograra plasmar mínimamente cierta singularidad de un momento y un tipo de gente de forma bastante acertada.

En cualquier caso, estoy escribiendo más chorradas de lo normal y me sabe mal no poder deciros gran cosa pero es lo que tiene tener la memoria de vacaciones. Es una novela muy corta así que no perdéis nada en darle una oportunidad si os llama mínimamente la atención lo que podéis encontrar en cualquier sinopsis o simplemente os ha interesado por alguna de las cosas que he dicho aquí. Sin duda me ha dejado bastante indiferente pero si que he encontrado que al menos estilísticamente presentaba momentos muy interesantes y la voz narradora era por lo menos curiosa así que no ha estado mal del todo.

Hasta aquí mi aburrimiento.

martes, 18 de julio de 2017

The house in Fata Morgana, Novectacle (novela visual)

The house in Fata Morgana, Novectacle (2012) Larga 30 - 50 horas según vndb.org

Hacía tiempo que no disfrutaba de una novela visual. Así, simplemente, disfrutarla y no encontrar que todo me parecía estúpido y que me hacía perder la esperanza en encontrar algo medianamente decente y por fin, por fin con The house in Fata Morgana he recuperado mis ganas de seguir con el género para descubrir que hay cosas medianamente interesantes. Obviamente no está libre de errores y desgraciadamente cuando más lo pienso más problemas veo en esta obra, desde cuestiones ideológicas, hasta históricas o puramente estilísticas pero me veo capaz de perdonarla, o al menos seguir medianamente entusiamasda aunque note que muchas veces me he dejado llevar fácilmente por la manipulación de sentimientos que utiliza constantemente pero da igual, vale la pena, ofrece cosas interesantes y una historia y unos personajes que, al menos a mí, me han hecho disfrutar como no lo hacía desde hace tiempo. Además de un ambiente y una atmósfera nada habituales en el género. Pero vayamos por partes que no sé si acabaré enrollando demasiado en esta entrada.
Leí esta novela visual por pura curiosidad. Lo cierto es que aunque el dibujo es atractivo tenía un nosequé que me hacía pensar que no me gustaría y que sería una historia de terror, y aunque el terror no es algo que me desagrade no estoy muy acostumbrada al género y menudo en nombre del terror se hacen historias demasiado simples y donde sólo hay muerte y sangre que no es algo que me atraiga, pero en fin, prejuicios aparte, me descargué la demo de mangagamer entre otras demos y fue por pura casualidad que leyera esta demo y quedara totalmente enamorada de la obra. Dejadme explayarme un poco más. Lo cierto es que estaba harta de leer obras mediocres en novelas visuales y esta demo, concretamente sólo leí el primer capítulo que abarca la primera historia, me resultó algo completamente diferente, nada de estereotipos de erogue o de otome, sino una historia que tenía un sabor a cuento tipo Hoffmann (al menos este tipo de cuentos del Romanticismo que hacen dudar de la Razón y de quién es el loco el personaje que seguimos o el mundo, por decirlo de alguna manera). Después de leer esto sabía que tenía que leer la obra y decidí dejar la demo y esperarme a conseguir la obra completa. Como digo ha sido una experiencia en general muy satisfactoria pero muy problemática.

Empezamos con los problemas y con una cuestión más fácil en la que podemos coincidir todos. La novela tiene graves problemas históricos. Juega a veces a confundir al lector donde pasa cada una de las historias (o la que os escribe es imbécil y no se enteró de donde se suponían que sucedían las historias) pero sigue cometiendo errores tanto de ideológicos (es decir cosas más difíciles de asegurar como personajes que piensan de maneras muy difíciles de creer por el momento que viven) como hechos históricos positivos. Con esto último me refiero a la cuestión de la escritura. No me preguntéis qué año pasaba la historia pero estoy completamente segura de que era más o menos a principios del siglo XVII (1603, lo acabo de mirar, perdonad que me enrolle) y la narradora de la historia, la sirvienta que nos acompaña y que siempre nos narra la historia con distancia (espero acordarme de hablar de esto más adelante) tiene el atrevimiento de decir que era una época donde se leían todavía libros copiados a mano. Para los que no lo sepáis la imprenta, estamos Europa y esto queda claro en todo momento en la historia por el tipo de ambiente en el que se mueven los personajes, se inventó a mediados del siglo XV, quiero decir, de acuerdo que me podéis decir que tal vez no había llegado a expandirse pero precisamente la imprenta fue un invento que se expandió muy rápido, al menos para la parte más occidental de Europa que es la que yo conozco así que, aunque pudiera convivir un libro copiado, no tiene sentido que se atrevan a decir en sentido general una frase que recuerdo que más o menos decía algo así como "en aquella época se leía aún libros de este tipo". En serio, puede que os parezca una chorrada pero este tipo de cosa a mí me saca totalmente de una historia, sobre todo cuando es un tema como el de la historia del formato libro que conozco mínimamente y que no costaba informarse.
El otro punto es más complejo y creo que me permitirá enlazar con una de las otras críticas que tengo con la novela visual que más me molesta, la cuestión de género. Como siempre es un tema que me resulta complicado, cada vez me resulta más interesante y que siempre tengo mis dudas de ser todo lo competente que quisiera, pero antes de entrar en materia quiero hablar de una cuestión más histórica que me molesta y, de nuevo, me sacó bastante de la historia. En plena Edad Media un personaje llama "homosexual" a otro. Quiero decir, no sé si es problema de la traducción que ha querido suavizar el término o el término es este en la versión original, pero creo que es un error grave. No sé si soy la única que estas cosas le chocan tanto y le hacen plantearse ciertas cuestiones o si pensáis que soy una exagerada, pero encontrar el término homosexual en un contexto medieval no tiene sentido. Una búsqueda rápida en la wikipedia fecha la palabra del siglo XIX pero es que va más allá del anacronismo, el concepto de la sexualidad es moderno, lo explica mucho mejor que yo Foucault en su La historia de la sexualidad, pero el caso es que no estoy diciendo con esto que la atracción por el propio sexo fuera moderna, todos sabemos de la Grecia clásica, sino que hablo de cómo la cuestión de plantearlo como "sexualidad" como inclinación más que como preferencia es del siglo XVII en adelante como muy temprano según Foucault. Pero ignorando la pedantería del día, lo cierto es que el tono de rechazo con el que se dice la palabra hace que aún tenga menos sentido que se utilice... Pero vaya, mejor dejemos esto que puede resultar anecdótico y pasemos al tema complejo, el género.
No me gustaría entrar en spoilers pero en esta novela visual encontramos una identidad de género no habitual en las novelas visuales, sobre todo desde una perspectiva seria, que acaba convirtiéndose en central para la trama. Y sin duda, entiendo que es algo a celebrar y que en cierto modo colabora en la representación. Pero, lamentablemente, creo que toda la novela visual tiene una visión de género completamente binaria donde ser hombre y ser mujer conlleva que te traten de manera completamente diferente como personaje y que, aún más lamentablemente, creo que al final la novela la visual resulta bastante machista por el papel que da a las dos protagonistas femeninas. Pero en fin, creo que comentar todo esto será complejo sobre todo sin entrar en spoilers así que no sé si me explicaré del todo.
En cuanto a la visión totalmente binaria de género me refiero en primer momento sobre todo en cómo tratan este personaje del que os hablaba antes al que celebro que tengamos en primer plano. Quiero decir, la manera de tratar la identificación a un género a otro es algo que a menudo acaba cayendo en tópicos de carácter que, sinceramente, aunque entiendo que es una manera de facilitar la comprensión y la empatía con colectivos que desgraciadamente aún sufren mucha discriminación, en muchas ocasiones, lamentablemente, colabora a reforzar los estereotipos de género que hacen bastante daño. Y, en cierto modo, leer esta perspectiva ha sido, de nuevo, volver a leer generalizaciones sobre qué es un género y que es el otro que, personalmente, me hacen bastante daño. Lo puedo ignorar en cierto modo porque en este caso está hecho con la mejor intención pero me molesta, me molesta y no puedo evitar decirlo ya que por algo tengo un blog personal, supongo.
La otra parte en cambio, creo que aún es más difícil de hablaros sin spoiler, pero lo intentaremos. Mi problema con The house in fata morgana, y creo que es lo que me hace más daño de todo, es que la narrativa que acaba reduciendo todo esto al final en mujeres salvadas que acaban siendo salvadas por un hombre. Lo que es peor, mujeres que han estado años sin haber podido (¿querido más bien?) hacer nada y que no vuelven a hacer es decir ponerse en movimiento, hasta que viene el hombre. Lo sé, me queréis matar después de leer esto si entendéis de que os hablo y tenéis mil quejas pero sinceramente no podía evitar pensar que la novela visual hubiera agradecido mucha más sororidad por parte de las dos mujeres y no la manía que tiene la novela visual para mediar todo a través de la figura masculina. Y antes de que me digáis nada sobre esto último. creo que podéis relacionar el párrafo anterior con mis quejas, si los roles de género no fueran tan malditamente delimitados no tendría problemas. Pero continuando aún con ello todavía tengo más problemas con uno de los personajes que descubrimos que está dividido en dos partes y eso sí que creo que no valdrá la pena que lo intente explicar con detalles porque sería problemático tanto por cuestión de spoilers como porque aún no tengo muy claro cómo explicar mis problemas con esto. Pero diré que en líneas generales la separación maniquea, por decirlo de alguna manera, hace que sea fácil terminar culpabilizando a cierto personaje por decidir abandonar cierta parte de su personalidad y en general, que queréis que os diga esta división me resultó, además de artificial, que recordaba los dos extremos de los estereotipos femeninos con más historia y no creo que la resolución sea la más adecuada a todo este problema. Pero de nuevo, mejor no sigo que voy a caer en decir cosas que prefiero que descubráis por vosotros mismos.

Quizás debería continuar con cosas positivas pero como en el fondo le tengo bastante cariño a esta obra prefiero dejaros con una impresión positiva y continuar con uno de los otros puntos más negativos de la obra, el estilo de escritura.
En primer lugar, reconocer que normalmente no entro en cuestiones de estilo en las novelas visuales porque seamos sinceros en la mayoría de novelas visuales el estilo es puramente funcional y no vamos a buscar experimentación con el lenguaje y menos cuando leemos traducciones en otro idioma con el que no me siento tan segura como me gustaría como es el inglés, pero a menudo las novelas visuales tienen un problema grave con la repetición y con la necesidad de dejarlo todo demasiado claro, como es el caso de esta obra, sobre todo esto último, de manera muy bestia.
Dejadme que me explique. La novela visual está llena de "giros argumentales" y posteriormente de lo que me gusta llamar “cambio de dimensiones”, que es parte de su encanto, y en cierto modo me recuerda muchísimo en algunos aspectos a mi adorada Umineko (probablemente una de las obras que más me ha influido en mi vida, en general, con los pros y contras, y ver comparaciones con The house in Fata Morgana me hicieron pensar en ello y lo cierto es que sí, cuando más lo pienso más relaciones encuentro, aunque para mí esto no es un problema hay gente que llama esto plagio pero mi noción de plagio es muy laxa y en este caso me parece completamente ridículo...) pero esta obra te insiste en dejarlo todo completamente claro. Quiero decir, hay cosas que son evidentes, cosas que te han mostrado directamente en un diálogo o que simplemente no hay que ser muy listo para ver lo que indican ciertas cuestiones sobre un personaje, pero la maldita prosa te toma como un imbécil y aunque en una escena anterior haya quedado completamente clara x cuestión por el diálogo de unos personajes te repetirá en forma de narración lo que ha sucedido y lo que implica. En serio, entiendo que la historia tiene su grado de complejidad pero no es necesario que me tomes por imbécil, gracias.
Además de esto la novela visual recibe críticas por repetirse, y en eso estoy parcialmente de acuerdo, al igual que la gente se queja del ritmo lento en algunos momentos. Yo creo que en eso no tengo tantos problemas, la repetición tiene sentido por la estructura de la novela visual y creo que tiene bastante variación en general (de hecho, he leído cosas mucho peor estructuradas en novelas visuales así que supongo que en parte quizás piense así por eso) y aunque quizás algunas escenas sean innecesarias, para mí es más un problema de este tipo de escritura que quiere dejarlo todo muy claro e incluso a veces demostrarte de forma demasiado explícita cómo funciona todo el mecanismo de la historia, por decirlo de alguna manera, que acabas frustrándote con este narrador que se cree tan superior a ti.

Pero bueno, hasta aquí las cosas malas y me acabo de dar cuenta que tal vez para algo que me ha gustado bastante me he pasado veinte pueblos desanimando su lectura, así que espero que no me hagáis mucho caso. Lo cierto es que en general me parece que The house in Fata Morgana es una historia sobre la empatía, sobre cambiar continuamente el punto de vista de la víctima y el culpable para llegar a entender todas las partes del asunto. Quizás os parezca un poco pesada la analogía con Umineko (sobre todo si no la conocéis) pero llegué a pensar que lo que hacía aquella obra con el concepto de Verdad y, por tanto, de cómo habían sucedido las cosas que siempre podía cambiar en lo que se convertía en una batalla dialéctica, The house in Fata Morgana lo hace con las relaciones humanas y con el concepto de Culpabilidad. Sin embargo, hay que decir que cuestionar el culpable, sobre todo en relaciones humanas, aunque puede ser un gesto relativista que a primera vista puede parecer lógico (todos alguna vez hemos pensado que la distinción entre buenos y malos no puede ser una buena manera de explicar el mundo, es obvio), llevada al extremo es compleja, es compleja porque The house in Fata Morgana, aunque a veces lo consigue con más éxito y otras con menos, pretende que entiendas a todos pasando por personajes que a veces agradecerías que te dejaran odiar tranquilamente y que en cambio, al menos yo, no puedo terminar de odiar del todo. En este sentido precisamente es como he disfrutado de esta obra por como nunca se cansa de dar vueltas y más vueltas al concepto de la Culpabilidad atreviéndose a, quizás no justificar ya que es muy problemático decir esto de las conductas de muchos personajes, pero si a hacer que te sientas cercano a todos los puntos de vista de los implicados.
Así que como la reseña no está saliendo larga (ironía, por favor, creo que es obvio) dejadme explayarme un poco en las tres historias que conocemos de forma más separada para luego pasar al final donde se conecta todo. De nuevo, intentaré no hacer spoilers.

1a puerta. Aquí es donde conocí la obra como os he dicho anteriormente así que hace bastante tiempo desde que la leí. Sin embargo, recuerdo que la manera en que juega con el "destino" por decirlo de alguna manera, me recordó a obras de la literatura del XIX también como los cuentos del Romanticismo, con la genética y los problemas que conlleva. Me parece una buena historia por separado que quizás no es que sea la gran cosa y entiendo que tal vez tenga problemas en hacer de la relación entre los dos hermanos algo demasiado cercano a interacciones típicas de anime cuando la historia no le pega nada esto, pero en general creo que está bien narrada y que consigue ponerte de lleno a lo que te encontrarás a lo largo de la obra. Sin duda, la cosa cambia mucho y no quisiera desanimar alguien que no le guste esta historia a continuar ya que todo evoluciona bastante, pero creo que en cuestiones de atmósfera si que crea ya algunas de las dinámicas de la obra. Por otra parte, creo que puede ser una buena impresión para ver cómo la novela visual se aleja de convencionalismos típicos del género y vemos una obra bastante diferente a la habitual.

2ª puerta. Probablemente la historia que menos me ha convencido, vi muy rápido el giro que pretendía hacer y digamos que para mí es muy difícil empatizar con el personaje principal e incluso la manera en como utilizan a la narradora para ocultar cierta información me parece que no lo consigue hacer tan bien como en otras historias. Además, en general me pareció una historia más floja en relación a la primera por como tampoco creo que consiga hacer mucho con los personajes y porque particularmente Pauline tampoco terminó de convencerme ni creo que explote toda la historia hasta puntos dramáticos que podría. Sin embargo, me dejó intrigada y sobre todo con ganas de ver cómo se relacionaba todo. Quizás sea esta la más cercana al terror o a los elementos grotescos.
3a puerta. Aquí es donde caí irremediablemente medio enamorada de esta historia. Y es problemática, muy problemática, pero creo que The house in Fata Morgana consiguió hacer algo muy complejo y me hizo empatizar con un tipo de hombre que creo que no hubiera empatizado nunca y que siempre buscaba una historia donde se intentara y creo que aquí se consigue bastante bien. Recurre a técnicas que en cierto modo puedo reconocer que son un poco tramposas, como las cartas, de verdad cuantas historias utilizan las cartas como método para generar drama, no lo quiero ni pensar. Pero es igual creo que consigue al hacer una historia típica y clásica que se disfruta aun siéndolo y sobre todo creo que aquí por primera vez empaticé plenamente con la chica de cabellos blancos. Personaje que tengo que decir que en cierto modo no despierta mis simpatías pero aquí sufrí mucho por ella, e incluso, aunque me cueste aceptarlo por él. Y bueno, que queréis que os diga aquí el drama me afectó fuerte y disfruté sufriendo como hacía tiempo que no lo hacía. De nuevo, visto con distancia veo los problemas que tiene pero no puedo evitar reconocer el mérito de contar historias simples pero bien desarrolladas. Me podéis decir que exagero, quizás sea verdad.

4ª puerta y adelante. En primer lugar me gustaría decir que la cuarta puerta es, en parte, decepcionante y la historia lo sabe y en eso me parece bastante interesante como por una vez las apreciaciones que hace de la historia la misma historia coinciden en ciertos puntos con, por lo menos, mi apreciación personal. En un momento habla de cómo la tercera puerta es donde la chica de cabellos blancos está más implicada en cierto asunto y lo cierto es que coincido plenamente por la sensación que me transmitió. Y bueno la cuarta puerta está puesta explícitamente para marear al lector y me parece que lo consigue bastante bien. Por otra parte, creo que fue a partir de ahí que me di cuenta que si miras el backlog (o sea la función para volver a leer alguna frase que te hayas saltado) ves mensajes que no aparecían revelándose o almenos poniéndote a dudar sobre lo que estás leyendo. Por un lado me parece curioso como fenómeno y por otro no sé si después de haber acabado la novela visual eran las frases que aparecían en la relectura, es algo que no he comprobado, así que si alguien lo sabe con seguridad estaría encantada de leeros. Pero pasando a lo que me interesa debo deciros que a partir de aquí conocemos a ciertos personajes y cierta pareja que me ha cautivado. Sigo pensando que tengo muchos problemas con los dos y creo que Giselle está idealizada y sexualizada de forma que me irrita bastante, sobre todo porque es un personaje que al conocer su historia personal había sufrido mucho con ella y la sentía muy cercana pero lamentablemente la novela visual se empeña en que vista ropa que no tiene sentido ni para la época ni por comodidad. De verdad no entiendo la camiseta que lleva y para mí no tiene ningún tipo de sentido. Además, repasando las CGS recuerdo que en los momentos dramáticos ver cómo era tratado el cuerpo de la chica no era muy agradable. Por otra parte, no es la única y recuerdo que el cuerpo de Marie que en cierta parte del juego tendría sentido por la profesión pero no me parece justificable en otra o la Pauline, también recuerdo que llevaba ropa sin ningún tipo de funcionalidad y poco plausible para la época. Y en relación con todo esto creo que el personaje de Giselle, sobre todo merecía mucho más protagonismo en los conflictos finales del juego y que hacia el final queda en un terrible segundo plano.
Y vaya pasando a la historia de amor, personalmente he de decir que la disfruté mucho, aunque quizá tenga sus problemas. Me pareció muy dulce como se apoyaban después de todo lo que habían pasado los dos y en cierto modo me parecía una relación bastante equilibrada aunque los pensamientos de él respecto a ella la idealizaban demasiados, lo cierto es que el tiempo que tienen para estar juntos sirve al menos para justificar parte de su aún desconfianza respecto ella. Aunque precisamente el poco tiempo sirve para mirar con mucha incredulidad cierto aspecto que descubrimos de ella pero en fin mejor ignoramos esta parte. Pero a partir de ahí más o menos es cuando vamos descubrimos las capas que esconde toda la historia y como acaba por tener sentido todo. En general recuerdo que disfruté mucho de las historias del pasado de los dos personajes que nos quedan por conocer más a fondo, a pesar de que ya antes os he avisado de algunos de los problemas que acaban teniendo, y creo que descubrir cómo lo hacen encajar todo, en otro contexto, es bastante interesante.
Ahora bien aunque la resolución final es bastante fácil de imaginar cómo acabará cuando empezamos a descubrir cómo va todo, lo cierto es que no sé si es todo lo satisfactoria que podría. Sobre todo por cómo usa un recurso muy típico en la última escena de lo que ya me quejé hace poco en una reseña que escribí por como usa una solución fácil para no cerrar las cosas de forma definitiva pero dejar al lector satisfecho. Me parece fácil, sí, y de hecho todo el epílogo, por decirlo de alguna manera es algo que he visto muchas veces en este tipo de historias complejas a muchos niveles, pero lo cierto es que aquí fui capaz de perdonarlo por cómo los personajes me habían llegado lo suficiente para preocuparme por ellos de forma más activa de lo que me gusta reconocer. Y en fin, como digo, tiene errores la obra, sin duda, pero hacía tiempo que no disfrutaba tanto de una obra a nivel emocional, sobre todo en terreno de las novelas visuales, obviamente.

Bueno, creo que ya estoy terminando así que dejadme pasar a algún tema más fácil y hablaros de cómo el estilo de dibujo me parece en general una maravilla aunque reconozco que tiene algún punto extraño, alguna deformación extraña, creo que le va muy bien al ambiente gótico que guarda toda la obra y la influencia europea. Y sobre todo ya por el estilo de dibujo invita a leer aunque sea por cómo es diferente a todo el tipo de dibujo tirando al moe los erogue o al dibujo de los otome... Qué no digo que sea malo, obviamente hay de todo, simplemente que ver algo alejado de tendencias da gusto. Pero si algo me ha cautivado completamente de The house in Fata Morgana es la música. Hay más de 60 temas, algunos cantados y en general me parece una banda sonora que, aunque a momentos es difícil de escuchar (tiene piezas donde directamente juega con asonancias, algunas que creo que recuerdan a piezas clásicas, otras repetitivas pero que funcionan en el contexto de la lectura si no duran demasiado, como siempre pasa en alguna escena de novela visual pero no excesivamente como en otras novelas visuales) me parece maravillosa y sobre todo personal. De manera muy similar a Higurashi o a Umineko no tiene voces (ha salido una versión para vita en japonés que incorpora voces, pero de momento aquí tenemos sólo una versión en steam sin voces y dudo que siendo un juego bastante minoritario nos traigan la versión para vita) y aprovecha esto para poner todo el potencial en la música y no sé, yo estoy enamorada de algunos temas. Os dejo lo que funciona como opening que me parece un tema que, de nuevo, cuesta cogerle el punto pero cuando lo haces te enamora, al menos a mí, claro. Y el tema de la Giselle que yo no sé si es por como el personaje me medio enamoró (aunque no pueda obviar algunos errores como ya he dicho) o es la música en sí, pero se ha quedado conmigo. Y vaya, si ya no os convence la música no sé cómo animaros. Se m'oblidava, això sí, les lletres són portuguès, però l'accent és... No parlo l'idioma i fins i tot a mi em sembla que no calia...


Resumiendo, creo que la reseña ya ha quedado suficientemente extensa aunque siento haber hecho la reseña con tanta distancia del momento de haberla jugado porque tenía muchas cosas que decir y creo que algo me habré dejado, de verdad, una lástima. Pero en cualquier caso, he disfrutado muchísimo y como hacía mucho tiempo que no lo hacía (concretamente el año pasado no leí ninguna novela visual que me convenciera y hacía aún más tiempo desde que no leía una que de verdad me gustara...) de la obra y estoy segura que si la hubiera leído de más joven todavía estaría más enamorada, pero vista ahora intentando ser critica es muy fácil descubrir detalles difícilmente perdonables tanto a nivel de estilo, como detalles históricos mal hechos como la cuestión de género que me molesta especialmente. Además de que reconozco que, en general, se le pueden hacer le muchos reproches. Sin embargo, ojalá de todas las novelas visuales pudiera quejarse habiendo disfrutado tanto. En serio, dadle una oportunidad, aunque sea a la demo, que es gratis.

Hasta aquí mi aburrimiento.

viernes, 14 de julio de 2017

Diario de una ninfómana, Valérie Tasso (libro)

Diario de una ninfómana, Valérie Tasso (295 páginas). 2003.

Todavía me estoy preguntando porque decidí leer esto. Sí, lo sé, el título es un clickbait en formato literario, o al menos a gente como a mí que cualquier cuestión sexual le despierta un mínimo interés y sobre todo si es de sexualidad femenina como es el caso. Pero es que soy masoquista porque me suena haber visto una película basada en esto y haber pensado que era muy mala y aún así decidí leer el libro. Y sin duda, aunque ahora mismo no estoy en el mejor momento para hablar de ello ya que mi memoria ha tenido la decencia de borrar completamente todo lo que sucedía en el libro que me resultó asqueroso a muchos niveles. No en el sexual, obviamente, sino ideológicamente encontré que la novela tenía algún momento muy machista por parte de la voz narrativa y la manera de pensar de la protagonista que no paraba de poner en valor su libertad sexual y sentirse especial por ello. Y no, no me malentendáis, mi problema no es con su libertad sexual que valoro positivamente y que me podía interesar, a mí lo que me molestó es que en algún momento recuerdo que se creía superior a otras mujeres por la manera en la que vivía su sexualidad, y no, las cosas no van así no creo que sea positivo para nadie sentirte superior como persona porque has tenido la oportunidad de considerarse libre.
Por otra parte, lo que vende la novela, las relaciones esporádicas de las que goza una mujer, sólo ocupan una pequeña parte del libro. Y lo cierto es que coincido con muchas críticas que se denomina a la protagonista "ninfómana" muy a la ligera, sobre todo si entendemos que la palabra tiene un significado de patología y no creo que el comportamiento descrito sea así, sobre todo creo que con este tipo de descripción colabora a generar prejuicios sobre las mujeres más que reivindicar libertad. Sobre todo porque detrás de esta idea de sexo libre el libro acaba transmitiendo la idea de que lo que buscaba realmente la mujer era un amor romántico como el de las películas y aunque está claro que no era la idea, es muy fácil ver como la misma estructura del libro incita a pensar que el sexo es el problema de la protagonista, de verdad, quizás es el recuerdo lejano pero a mí bajo la apariencia de "mira qué mujer más libre que veo" acabé viendo un mensaje muy tóxico sobre cómo aunque la mujer viviera una sexualidad gratificante en el fondo lo que acababa buscando, como todo el mundo, era un amor romántico. Podemos dejar de centrar la vida de las mujeres en el amor, ¿por favor?
Pero dejando la parte de la vida sexual activa con todo el mundo, que era lo que buscaba, nos encontramos con un largo capítulo dedicado a la relación abusiva que vive con una pareja. Esta parte sería interesante si no fuera muy fácilmente leída, por el tono de la novela, como una especie de castigo que se merece la protagonista por no haber sabido enamorarse mejor, de verdad, el libro en todo momento me parecía que era ideológicamente contrario a lo que se creía. Es decir, que por mucho que se cree que va de "progre" nos encontramos con ideas completamente conservadoras propias del momento. Nos encontramos con una novela (o autobiografía) donde sí, somos todos muy libres con el sexo pero en el fondo lo que buscamos es compañía y donde la protagonista nunca puede encontrar la felicidad a través del sexo y está confundida y siempre necesita un hombre a su lado. Pero volviendo al tema de la violencia de género que sufre la protagonista, me parece que es probablemente una parte de la novela interesante aunque sea por cómo nos muestra como una mujer supuestamente "empoderada" (acabo de comentar esto) puede caer igualmente en un tipo de relación de este tipo. Creo que es interesante por cómo nos muestra hasta qué punto tenemos interiorizadas algunas conductas machistas y por como en cierto modo sirve para pensar como todos podemos caer en algún momento de nuestra vida en una relación tóxica o comportamientos que no esperaríamos de nosotros. Ahora bien, pierde fuerza precisamente por cómo aunque el libro se empeñe en decir lo contrario de forma explícita, es decir que no tiene ningún tipo de problema de follar con quien quiera, implícitamente el libro sigue teniendo el mensaje conservador de que realmente el sexo era un medio para buscar algo más. ¿De verdad? ¿De verdad un puñetero libro que se vende como el diario de una ninfómana me ha de terminar diciendo que lo que buscamos en el fondo es amor y que no podemos vivir nuestra sexualidad como queremos? En fin, dejadme, que no vale la pena. Pero aún en la relación tóxica nos encontramos con un relato típico de cómo la mujer termina saliendo de la relación y al menos está bien ver como se sale.
La parte siguiente del libro trata el tema de la prostitución y como la protagonista decide vender su cuerpo. Creo que es un tema muy interesante ya que la idea de la prostitución querida y libre siempre me ha parecido interesante, obviamente es complejo porque nadie niega que la prostitución tenga un porcentaje demasiado elevado de mujeres que se ven obligadas directa o indirectamente a prostituirse pero también hay que reconocer que la prostitución libre puede ser una opción como cualquier otra. En este sentido también me interesaba esta parte pero tampoco vi nada destacable, ni una reflexión interesante ni nada sobre el tema. Pero vaya el libro lo que se dice reflexionar lo hace bastante mal o es incapaz de hacerlo directamente.

En cuanto a la prosa es probablemente aún más nefasta que todo lo demás. De acuerdo, exagero, he leído cosas peores pero me pareció una mediocridad escrita en un falso diario. Quiero decir porque narices impostas una forma de diario para hacer los típicos comentarios reflexionando sobre cómo esto afectaría a su futuro? No tiene sentido, pero es que además la antelación de eventos es una técnica que me saca bastante de quicio y encontrarla en un libro que simula un diario me hizo que me entraran ganas de matar a alguien. Broma, como siempre, la que os escribe de momento es pacifista. Por otro lado la prosa tiene frases simples, no tiene ningún tipo de complicación y vaya para una lectura ligera supongo que funciona pero lo peor es cuando intenta ponerse reflexiva. El libro es superficial en todo lo que hace y cuando se intenta creer profundo e interesante fracasa estrepitosamente demostrando el poco pensamiento que hay detrás de toda frase. Además, repasando el estilo me he dado cuenta de que el libro tiene verdaderas generalizaciones sobre cómo somos las mujeres o como son los hombres porque sí, porque el esencialismo de género es gratis y todo el mundo no tiene ningún problema identificándose con una frase que se asocia a su género. Recuerdo una que decía como las mujeres sólo se han traumatizado o por amor o por dramas con los hijos. ¿Hay que explicitar como colabora crear estereotipos de género o es bastante evidente?

En fin, recordar este libro sólo ha hecho que me cabree porque si bien recordaba como era un libro con una prosa nefasta, un formato muy mal elegido lo que había querido medio olvidar era como tras la apariencia de libro transgresor defendiendo como una mujer puede vivir su sexualidad como le dé la gana nos encontramos con un libro profundamente conservador con ideas que sólo colaboran a potenciar estereotipos de género. De verdad tan difícil es aceptar que sí, que el sexo lo puedo vivir como me dé la gana y no necesito enfocar mi vida a un interés romántico? Y sí, soy lectora de tramas sentimentales y en todas hay la misma maldita idea de fondo que la vida no es nada sin amor pero, de verdad, que encima me lo encuentre en un libro que se cree que es reivindicativo hace que me hierva la sangre. En fin, termino aquí porque no vale la pena que siga malgastando más tiempo aunque reconozco que una parte de mí le da cierta lástima haber olvidado parte del contenido del libro a la hora de reseñarlo ya que si lo hubiera hecho con menos distancia temporal podría ser mucho más precisa dirigiendo mi ira. Sin embargo creo que hacía tiempo que no leía algo tan horrible.

Hasta aquí mi aburrimiento.

miércoles, 12 de julio de 2017

The Stanley Parable, Galactic Cafe (videojuego)

The Stanley Parable, Galactic Cafe. 2013 (versión completa del juego).

The Stanley Parable es probablemente una de las experiencias más satisfactorias que he tenido jugando a videojuegos, y no precisamente porque sea un juego que quiera dejar al jugador satisfecho, sino todo lo contrario. Desde que vi un análisis del juego, creo que en el canal de DayoScript, donde se hablaba de polémicas sobre si esto era o no un videojuego, fui familiarizándome con el concepto del walking simulator y otras denominaciones peyorativas y supe que acabaría jugando este juego y sin duda vale la pena. Ahora bien debes saber a que vas y si buscas entretenimiento pues no, mejor vete a jugar cualquier videojuego de tu género favorito que pretenda entretener. Este juego sirve como reflexión sobre los límites de lo que llamamos videojuegos pero sobre todo me encanta como una respuesta a la pretensión de falsa de libertad que tienen los videojuegos y las críticas y parodias que hace de algunos estereotipos de juegos y convenciones de los mismos que acostumbramos a normalizar por el simple hecho de que son lo habitual de que queremos divertirnos y no nos cuestionamos ni las cosas más simples.
Pero en fin, hablamos del juego. Conducidos por una voz narradora todo el tiempo nos encontramos con un videojuego con una cantidad importante de finales que invita al jugador a hacer cualquier cosa, por estúpida que parezca, para intentar liberarse de su gran enemigo, el narrador. O tal vez no, tal vez es un juego sobre seguir el narrador para liberarnos de nuestra rutina diaria en la que, alienados de la sociedad por completo, sólo sabemos pulsar los botones que nos dice una pantalla. O quizás es una flamante aventura sobre la rebelión de nuestro protagonista Stanley contra una malvada empresa que lo controla. O quizás es simplemente la historia de un hombre que mientras iba felizmente a trabajar se fijó en la apasionante habitación donde guardaban las escobas y decidió que haría vida allí, para siempre, como me pasó a mí la primera vez que jugué, sin duda uno de los finales más significativos por insignificante. Pero bien, creo que no he dicho nada coherente del juego y ya sería hora. Creo que la primera parte del juego, o las primeras que haces sin guía y preferentemente sin ningún tipo de instrucción tienen mucho que decir sobre tus decisiones como jugador y tus impulsos a seguir o no lo que te dicen. Pero también es cierto que si un narrador te dice que fuiste a la derecha y hay dos puertas es muy fácil decidir irse por la segunda por un simple deseo de rebelión. Por otra parte, también hay que decir que me hizo mucha gracia un análisis, bastante bien hecho pero con el que discrepo totalmente, que decía que el juego reivindicaba las posibilidades del medio ludonarrativo como una experiencia diferente, nueva y superior a la de la narrativa convencional por cómo el jugador puede activamente desafiar el narrador. Sin embargo, precisamente que este desafío esté contemplado por el juego, que el narrador diga que está confundido por lo que estás haciendo, creo que precisamente afirma lo contrario, que tenemos que empezar a asumir que la libertad que nos dan a los jugadores para hacer cualquier cosa en un juego siempre están contempladas por el juego y que en el momento en que algo no lo está dejamos de hacerlo normalmente porque no tiene sentido, porque el jugador en el momento en que se dispone a jugar un videojuego parece que entra en una tipo de pacto con el juego por el que debe utilizar obligatoriamente unas mecánicas para que suceda algo, incluso la idea de que necesitamos que suceda algo en un videojuego es pura convención que aceptamos para conseguir el entretenimiento. Y en relación a todo esto es donde este juego comenta tantas cosas relevantes y hace pensar en estas cuestiones sobre las que no hay nunca seguridades al respecto. Y por eso me parece tan interesante que The Stanley Parable te obligue a cerrar el juego y reiniciarlo para poder optar a encontrar un nuevo "final" para que el jugador "decida" hasta donde quiere aguantar viendo aquello. No sucede en todos los finales pero en algunos llega un momento en que no pasa nada, donde el narrador se calla y donde ya no hay nada que hacer, o al menos es la impresión que tenemos podría pasar que después de horas y horas pasara algo extraordinario pero ¿quién tiene ganas de aguantar? Y en relación a esto tenemos el mítico "Art ending" que llega un momento en que tienes que pasarte cuatro horas (de reloj) "salvando" un bebé del fuego y luego un perro. Os digo que lo intenté y fracasé estrepitosamente al cabo de dos horas por culpa de la introducción del perro y que es probablemente uno de los momentos más frustrantes que he vivido (venga exageración...) y probablemente sean las dos horas perdidas de la mi vida que más añoro. Bueno, de hecho conseguí ponerme a leer mientras pulsaba el botón así que no, pero sin duda dos horas muertas permiten pensar sobre todo un poco y el puñetero ruido estridente todavía lo tengo gravado en mi cerebro. Pero ignorando este final que es una troleada muy bestia y que sólo por el sentido del humor con que lo toma todo vale la pena (no jodamos el narrador diciendo que es arte y que explora la conciliación familiar y como se vuelve algo pesado con el paso del tiempo es simplemente magnífico y sólo por eso vale la pena llegar aunque obviamente después no estés cuatro horas jugando). Sin embargo existe el final, también cayendo justo en la pasarela si no recuerdo mal, donde se reproducen juegos famosos (concretamente el Portal con el comentario del tipo de voz narradora que era apropiado y el Minecraft) que hacen que toda esta reflexión sobre los videojuegos aún tenga un toque más posmoderno.
No sé, el tono tan humorístico con el que se toma todo, como te manipula como jugador para hacer lo que quiere contigo el juego, como el juego siempre da la sensación de que independientemente de lo que hagas lo ha pensado antes que tú, hace que la experiencia sea algo único aunque se trate de un juego de una duración bastante corta. Uno de los otros finales que recuerdo con cierta gracia es como en una de mis primeras partidas decidí suicidarme. Me parece digno de mención por eso que digo de las falsas libertades de los videojuegos, yo ya sabía que el juego iba de lo que iba antes de jugar y el tono del narrador como se hace el desesperado a la mínima que no le obedeces incita en sí mismo a romper las normas, a intentar rebuscar alguna manera en que el narrador se calle (aunque al mismo tiempo tengas la esperanza de que te diga algo, ya que es la única manera que tienes de saber que has hecho algo diferente, a la vez necesitas que el juego responda a tu estímulo) así que en el momento en que intenté probar si me moría tirándome por un lugar sin fondo y resultó que sí, que me moría y que el narrador comentaba sobre mi muerte me hizo mucha gracia. Y sobre todo, como decía antes, me hizo pensar en toda esta idea de las cuestiones de la libertad del jugador y de cómo a menudo aunque puedas hacer algo que el juego no contemple debes resignificar este hecho para que tenga sentido, has de hacer un juego dentro del juego para que eso que haces tú tenga un "sentido". Quiero decir, cosas como sacar la escalera de la piscina de los sims podría ser una especie de victoria del jugador frente al sistema, ha encontrado algo que no se esperaba, un error que produce un efecto interesante pero este interés sólo tiene sentido si tú "juegas" a unos sims de forma no convencional (como hemos hecho todos los psicópatas que hemos jugado que nos entreteníamos más matando a sims que cuidándolos, o al menos yo lo hacía). Del mismo modo que puedes decidir quedarte quieto completamente en un videojuego en un punto concreto durante horas "desafiando" las reglas que te impone el juego en pos de obtener algo, una historia, diversión, lo que sea, pero precisamente en el momento en el que lo haces es porque conscientemente has decidido romper con el pacto de jugabilidad por decirlo de alguna manera (o te has dormido y te has dejado el sistema donde juegues encendido, que también puede pasar...). Y es todo esto lo que me fascina de este juego, toda esta reflexión sobre la falsa libertad donde se acepta la jugabilidad como condición para tenerla.
Pero cambiando de tema creo que es necesario hablar de si es o no es un videojuego y qué es o no. Una de las preguntas que más he leído, escuchado en relación a las novelas visuales es si son o no videojuegos, de verdad, y aunque creo que a nivel crítico es una pregunta que es muy interesante cuando se usa para denigrar el género y simplemente decir "esto ni siquiera es un videojuego, sólo lees" me cansa muchísimo. Y con el walking simulator y juegos como este que os traiga pasa un poco lo mismo, la gente se cansa de preguntarse sobre si son videojuegos o no y sí, por lo tanto, en cierto modo, valen la pena jugarlos. Sin duda, si me preguntáis a mí sí son videojuegos, mi respuesta es si, pero lo son en tanto que se "juegan" como tal y que los recibimos con las convenciones del género y en portales de distribución de videojuegos. Y bueno, seguro que hay gente que este tipo de criterio no le sirve, pero sinceramente no es el caso de The stanley parable que me parece a mí que tiene suficiente de videojuego en cosas tan simples como que controlamos a una presencia que se mueve en la dirección que queremos mediante un sistema informático y con teclas que asociamos al movimiento en el mundo de los videojuegos, pero hay experiencias catalogadas como videojuegos que sólo se diferencian de la literatura por como las "jugamos" al igual que ocurre con otras obras en relación al cine. Entonces, ¿por qué las clasifico de videojuegos según como las recibimos? Porque el debate de géneros siempre es complejo y personalmente creo que el cómo llega a nosotros y mediante qué tipo de portal de distribución, donde se hacen críticas de la obra (es decir aparece en medios especializados de crítica de un tipo de obra o no) y este tipo de características secundarias es lo que acaba de determinar cómo exploramos una obra y que consideramos que es. Sin duda, los géneros y las clasificaciones son siempre problemáticos así que es bueno que aparezcan obras como estas que generen debate sobre qué consideramos, y qué no, que es un videojuego, pero si sólo sirve para denigrar ciertas obras que no cumplen lo típico que esperamos de un género tenemos un problema. Por otro lado todo este debate me recuerda muchísimo a la cuestión de la autobiografía como género y sus problemas de definición ya que no hay nada estrictamente textual que la diferencie de una novela y como esto evoluciona en géneros como la autoficción. No tiene nada que ver con lo que os hablo pero si que considero que la comparación tiene sentido por como intentar buscar una “esencia” de lo que es o no un videojuego es ridículo, pero ampliar al máximo la definición y a la vez cuestionarla siempre es probablemente uno de los enfoques que, personalmente, me dejan más satisfecha. Además, sino siempre podemos mirar la historia de los videojuegos y ver cosas como Colossal cave adventure una especie de "aventura textual" que se encuentra en los inicios de los videojuegos como género.

En cualquier caso, me está saliendo una reseña que parece más un par de reflexiones que tengo ahora sobre el tema y que es probable que cambien con el tiempo así que yo os aviso y mejor cambio de tema. Una de las cosas que más me gustan de este videojuego es su tono constantemente humorístico, la dimensión metanarrativa (o quizás metaludonarrativa sería el término más correcto, pero me entendéis) que contiene y que deriva en roturas de la cuarta pared continuamente ya que si bien el narrador normalmente se refiere y habla a Stanley también en ocasiones se dirige directamente a ti, al jugador, al que controla a Stanley y decide que hacer con su vida y lo cierto es que no sé, en general este juego me parece una de las experiencias más interesante que he tenido con el medio. Pero también me podéis acusar de que no juego mucho y que acabo aún menos y que estoy demasiado centrada en las novelas visuales y tendréis razón, no os digo que no pero juegos tan conscientes sobre lo que son, sobre sus problemas y sobre el medio me dan ganas de seguir jugando y de ver que se puede llegar a hacer con este medio, que por desgracia todavía hay gente que ignora completamente como medio de expresión y como parte de la cultura general.

Hasta aquí mi aburrimiento.

sábado, 8 de julio de 2017

Pioneros, Willa Cather (libro)

Pioneros. Willa Cather. 272 páginas. Año de publicación 1913.

Leí esta novela porque la estaban leyendo en el Club Pickwick pero lo cierto es que no me sonaba de nada ni la escritora ni la novela, y lo que es peor tenía de tema el campo y tenía pinta de tratarse de forma bastante idílica ya que parecía toda una reivindicación de la tierra y la agricultura. Y como me canso de decir la naturaleza idealizada es uno de los tópicos que más detesto de la literatura siempre que me encuentro algo así no puedo evitar pensar tanto en Horacio que ya se burlaba de los anhelos de campo de la gente de ciudad como en un gag de los Luthier que va en el mismo sentido. Pero en fin, tenía ganas de hacer alguna lectura del club ya que es divertido ver que comenta la gente, aunque a mí estas cosas no me acaben de convencer, hacer de voyeur en estos casos sí que me entretiene bastante. En fin, chorradas a parte, no iba con grandes expectativas pero teniendo unas 300 páginas más o menos tenía pinta de ser bastante asequible así que al menos no tenía pinta de que fuera a cansarme demasiado leyéndola. Y más o menos mis expectativas se cumplieron. Supongo que aunque la tierra tuvo la fuerza que esperaba no me resultó tan pesado como esperaba en este aspecto, mi problema fue con los problemas de ritmo tan bestias que tiene el libro y que en general es una queja generalizada de la gente que lo había leído.
Así que empecemos por la cuestión del ritmo y así nos la sacamos de encima. Es horrible porque nos encontramos con un salto temporal que se hace sin mucha gracia, pero en general a la mínima que la novela te ha conseguido poner en lo que está pasando te saca inmediatamente ya que no tiene tiempo para explicarte todo lo que quiere. Y lo cierto es que es una lástima porque el libro tiene buenas ideas, la historia de Alexandra y como se adapta y lucha por salir adelante era interesante también sus frustraciones y su distanciamiento con la familia, de hecho lo poco que vemos de ella (o al menos esa ha sido mi sensación aunque la tengamos de protagonista y el libro se centre en ella, que necesitábamos saber más) es bastante interesante y por eso da tanta rabia que el libro no acabe de darnos todo lo que promete, insinúa muchas cosas sobre su cotidianidad pero parece que nunca tiene tiempo para hacernos un retrato pausado sobre cómo la vive. Y luego está la cuestión del final que ya me parece que acabó de rematar la experiencia de lectura haciendo que lo que había sido mediocre acabara pareciéndome un mal libro. Obviamente bajo mi perspectiva, entiendo que su reconocimiento tiene como clásico y que si os interesa el momento histórico (o al menos las circunstancias de la gente yendo a conquistar tierras desconocidas en el intento de comenzar una vida e intentar vivir de cultivar la tierra en Estados Unidos) os puede resultar por lo menos curioso de leer, pero es que la trama secundaria que estalla al final de la novela, con un final que para mí rompe completamente el tono de la novela que era más bien moderado y no tendía nada a lo pasional ni a este tipo de acciones irracionales, desentonaba completamente. Y como decía antes por culpa de eso acabé la novela con un sabor bastante amargo y con muy pocas ganas (o ninguna) de volver a leer a la autora. Sobre todo porque siendo una trilogía en un principio no descartaba seguir leyendo las siguientes (aunque creo que la relación es puramente temática y que no hay ni relación entre personajes, sin embargo no estoy muy segura) pero con el final se me pasaron mucho las ganas y debería leer opiniones muy positivas para volver a leer a la autora...

En fin, pero dejando la parte más negativa creo que es interesante que volvamos a Alexandra uno de los pilares del libro sino el pilar entero que hace que no pueda odiarlo del todo por como me cae medianamente bien. Si algo define a esta mujer es la fuerza de voluntad para hacerse paso ante una sociedad que no le pone las cosas nada fácil y por como todo el mundo parece admirarla o envidiarle por esta fuerza que la hace poder con todo. Sin embargo, también sus momentos de debilidad, cuando está sola y medio dormida y tiene una fantasía recurrente de como alguien la coge en brazos fuertes y por fin parece que no lo ha de llevar todo ella sola. Pero esto sólo se permite pensarlo cuando está medio dormida y los pocos días que se permite quedar dormida un poco más de lo habitual. Con todo esto creo que es fácil hacerse una idea de quién es y como decía lo poco que sabemos es muy carismático pero el libro no tiene tiempo para detalles y aunque nos queda su fortaleza, lo cierto es que me hubiera encantado ver con más detalles como le había tocado enfrentarse contra las adversidades que le ponía tanto la sociedad como la tierra. Y en cierto modo, incluso se podría considerar una novela con toques feministas por esta fuerza de la protagonista que hace que no tenga ningún miedo ni problema en enfrentarse a cualquier hombre para proteger lo que es suyo.
Pero volviendo al sueño recurrente, estaba leyendo un análisis en el que explicaba cómo podía interpretarse como sueño erótico en cierto modo por las pulsiones reprimidas de la mujer, que vemos a lo largo de la novela como parece que lo ha sacrificado para poder sacar adelante el cultivo de la tierra. En este sentido también es interesante la relación amorosa que tiene, que en ningún caso se deja arrastrar por el otro y supongo que la relación con la tierra. Estaba leyendo en el análisis también como la Tierra y su relación con Alexandra es uno de los grandes conflictos de la novela y sin duda, pero no creo que valga la pena que os cuente mucho de todo esto al fin y al cabo si deseáis informaros es fácil encontrar análisis con rigor de cualquier tema de la novela y yo sólo venía aquí a explicar la experiencia lectora bastante amarga, como he dicho, con el final.
Sin embargo aparte de Alexandra tenemos otros personajes. Me suena que había un personaje excéntrico que todo el mundo lo tenía por loco y que Alexandra era de las pocas personas del pueblo que le escuchaba que me pareció un personaje peculiar, aunque quizás me recordaba demasiado al típico "loco-sabio", por decirlo de alguna manera. Y luego está Marie que como amiga de Alexandra me resultaba un contrapunto interesante como era la parte más inocente, más dulce y más ingenua mientras Alexandra era la madura y la que era más racional y menos dada a las ensoñaciones. Sin embargo, aunque la amistad entre las dos me resultaba interesante creo que también, como todo en el libro, para mi gusto va demasiado rápido, y con la cuestión del final ya podéis imaginar que simplemente me dejó de interesar en absoluto la relación. Entiendo que quiere hacerse un contraste precisamente entre los dos personajes y el resultado es casi una respuesta pero sigue pareciéndome muy poco creíble y demasiado exagerado para aceptarlo, sobre todo porque el libro prepara muy mal al lector para hacer este cambio de tono tan radical en algo así. Que, a ver, pensando en ello tiene sentido que no cambie el tono del todo y que lo que suceda tenga un aire de tragedia inevitable casi por ir en contra de la Tierra (y aquí ya se me está yendo la olla demasiado y no es muy recomendable escribir cuando una tiene sueño, la verdad, aunque últimamente termino siempre igual... en fin, dejemos las anécdotas estúpidas), pero sigue pareciéndome de telenovela barata por decirlo suave...

En fin, no me quiero enrollar mucho más aunque quede corta la reseña por como mi memoria no da para más y el libro tampoco ha sido santo de mi devoción, pero aunque al menos se me hizo bastante amena su lectura (creo recordar, vaya ...), lo cierto es que me parece un libro que, aunque tiene elementos interesantes, para mí no acaba de desarrollar nada de lo que empieza y termina de la peor manera posible dejando muy mal sabor de boca así que vaya, no la recomiendo especialmente.

Hasta aquí mi aburrimiento.

miércoles, 5 de julio de 2017

A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, Lewis Carrol (libro)

A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, Lewis Carrol (213 páginas). Año de publicación 1871.

No sé muy bien que deciros de esta obra, quiero decir, creo que mis impresiones sobre Alicia son muy similares en su primera y en su segunda parte ya que ambas novelas son bastante similares. En este sentido, supongo que podría simplemente repetirme, estoy en mi blog y puedo hacer lo que me dé la gana, supongo, pero quizás debería hacer un esfuerzo, tanto de memoria como escribiendo esto ahora y destacar algo que diferencie esta segunda parte de la primera.
Y pensando en hechos diferenciadores lo único que se me viene a la mente, o al menos lo primero es la estructura. Tengo que reconocer que me parece muy interesante la idea de la partida de ajedrez como estructura, también la cuestión de los inversos es interesante por cómo pasa a través del espejo y en general creo que el libro tiene más interés a nivel de comentario sobre el discurso de la lógica (o los discursos supongo que sería más adecuado) y pues también en parte matemático no tanto como aventura o como fantasía. A ver, creo recordar que ya dije en la reseña del primer libro que eso de catalogar Alicia como infantil es bastante problemático por todo lo que implica, quiero decir, aunque reconozco que no sé reconocer ciertas cosas es evidente a momentos que en el sin sentido que parece todo ello hay lo que casi podríamos decir una poética basada precisamente en eso y en recordar continuamente los problemas del lenguaje. Ya sabéis la obsesión de la literatura del siglo XX y en adelante, el lenguaje. De acuerdo, sí, el libro es anterior pero podríamos decir que la obsesión por el lenguaje viene más o menos de finales del XIX así que supongo que cuela, y sino, da igual, corramos un tupido velo y simplemente hablamos del lenguaje. Y si algo recordaré de este libro, y que reconozco que antes de leerlo ya esperaba encontrármelo, es el poema del Jabberwocky por ser un poema sobre nada en particular y tener palabras inventadas siendo algo bastante interesante a nivel compositivo. Pero vaya a mí me hacía gracia leer el formato original donde aparecía por el mismo motivo que tenía ganas de leer Alicia en general, porque de alguna manera u otra forma parte de la cultura popular y he visto mil cosas basadas en Alicia y en cambio no había leído las novelas originales, así que bueno, como ya dije en la reseña de la primera solo por eso estoy contenta.
Pero volviendo aún al tema de si Alicia es o no infantil creo que esta segunda historia es aún menos infantil que la segunda, la recuerdo más compleja aunque sea, de buenas a primeras, por la cuestión del ajedrez. Si os soy sincera mis experiencias con el ajedrez son casi traumáticas (venga, exageración recién sacada del horno...) y todos los intentos que he tenido de intentar aprender a jugar han terminado en fracaso. Quiero decir, una cosa es saber cómo se mueven las piezas que sí, que sé, pero mi mente no funciona en términos de ajedrez y menos para resolver problemas de ajedrez o ni siquiera intentar entender las indicaciones de una partida, lo dejo para otra vida y aunque fui mirando las indicaciones del principio del libro sobre cómo se suponía que iba a funcionar la partida lo cierto es que aunque pillé la idea general me sentí idiota y no acabé de entender algunas de las jugadas... En fin, da igual, cuestiones frustrantes que me pasan y comparto.
Por otro lado volviendo al tema del lenguaje hay que decir que he leído el libro en castellano, tal vez no es un libro muy difícil en lenguaje pero que se base completamente en el sin-sentido no creo que lo hagan una experiencia muy recomendable en inglés, o al menos esa es la sensación que me daba. Además, como ya os dije en la anterior reseña, una de las cosas que más he disfrutado tanto en este libro como el anterior es la traducción y las notas al pie del traductor donde podía terminar hablando de cualquier cosa, a niveles máximos como algunas cuestiones sobre como Inglaterra había más cultura de plantas que en España o como tal dulce inglés le gustaba menos que tal español. Y de verdad sólo por personalismo de las notas al pie vale la pena leerlo en esta edición del año de la pera. Sobre la traducción reconozco que no tengo ni idea de su calidad, pero aunque sea por las constantes disculpas del traductor ante sus capacidades limitadas para traducir ciertos pasajes complejos y la posterior explicación de las dificultades con las que se ha encontrado y la explicación de porque ha decidido o no traducirlo de cierto modo es fácil que se gane a su lector, o al menos a mí me ganó muy rápido aunque entiendo que habrá gente que este tipo de notas al pie (que están al final, de hecho) le sean más molestas que otra cosa, pero a mí me hacían mucha gracia.

Pasando a otras cuestiones, creo recordar, aunque no estoy muy segura si era en este libro o en el anterior ya que os reconozco que se me cruzan los recuerdos de los dos, que abundaban muchas canciones de tipo moralista que se distorsionaban a medida que las cantaban teniendo otras interpretaciones completamente diferentes. Era curioso pero es de esas cosas que una no puede evitar pensar en como en el momento en que se publicó tendría mucha más gracia que la gente que lo leía conocería el referente de la parodia y que en cambio visto desde la distancia pierde parte de su gracia aunque la crítica a la moral victoriana y sobre todo de la educación de las niñas de clase alta es fácil de pillar y se mantiene.
Además supongo que os debería hablar de cosas como la idea de cómo el libro (de hecho, los dos) se pueden leer como una especie de novela de formación por cómo experimenta los cambios en ella y "madura" en cierto modo a lo largo de la historia o al menos descubre cosas, como sin embargo el señor Lewis Carroll siempre es bastante irónico así que no hay una moralina final ni ninguna conclusión ya que precisamente triunfa el absurdo y como el juego entre el sueño y la realidad es bastante interesante, pero sinceramente hace demasiado desde que leí este libro (iros acostumbrando a este comentario ya que será la tónica habitual en las 20 reseñas siguientes... yo aviso) y mi memoria no alcanza para más así que dejadme acabar de una vez aunque, como siempre, no esté muy centrada.

Resumiendo, el mundo es redondo. Ah no, que hablaba de Alicia... Quiero comerme una pierna. Qué te he dicho que no, que yo decía que quería resumir la reseña desastre... PATATA. PARA YA DE UNA VEZ. Y eso supongo que es una especie de reproducción del intento de Alicia de entender los personajes que se encuentra por el mundo a través del espejo sólo que normalmente terminan diciendo cosas más interesantes tirando hacia las paradojas, las frases con lógica difusa y este tipo de juegos de lenguaje para reflexionar sobre la filosofía del lenguaje y las problemáticas de pensar e intentar imponer la razón al lenguaje, vaya supongo. Y supongo que también de fondo está la cuestión del problema de la mímesis y en fin reconozco que no he estado muy fina leyendo las Alicias y mucho menos reseñándolas pero creo que valen la pena por lo que decía antes, aunque sea por todas las adaptaciones que se han hecho a su alrededor, inspiraciones, copias. En fin, al menos si sois curiosos siempre os habrán entrado ganas de leer el original, en mi caso no me ha convencido mucho pero está bien, sin más.

Hasta aquí mi aburrimiento.